LLAMADO A ANHELAR HONRAR A DIOS CON NUESTRAS VIDAS

1Crónicas 4: 9-10

 

Introducción:

Jabes es conocido por la oración que hizo de pedir bendición y prosperidad, en la cual: “Dios le otorgó lo que pidió” (v.10).

Muchos han sido inspirados a pedirle a Dios por bendición y por prosperidad.

¿Cuántos quieren ser bendecidos y prosperados? Yo les preguntaría: ¿Y para qué? ¿En qué lo van a invertir?

Para que tengamos una idea de las razones por el cual Jabes hizo tal oración, su petición es parecida a la de Salomón, cuando Dios se le apareció en sueños, y le dijo: “Pide lo que quieras que yo te daré” Y Salomón respondió: “Da a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo” (1Rey.3:5,8-10). Ser bendecido y prosperado (ensanchado) es tener éxito en servir y honrar a Dios como es debido, conforme a la voluntad de Dios. Como exhortó el Señor Jesús, al decir: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mat.6:33-34).

Cuerpo:

v.9-a. Un hombre entregado y esforzado. Sobre pasó a sus hermanos. Era muy trabajador; su inspiración era Dios, el cual honraba y servía, y Dios lo honró en medio de su familia. Muchos, movidos por la envidia no ven esta verdad; cuando alguien es prosperado, viene a ser señalado negativamente; creen que se enriqueció de una forma fraudulenta.

v.9-b. Se sobre puso a un pasado doloroso. Su madre le dio a luz en dolor. De ahí su nombre Jabes. Su nacimiento significó un riesgo tanto para él que para su madre. Esto nos recuerda a Benjamín, en su nacimiento hubo mucho trabajo que llevó a la muerte a su madre Raquel (Gén.35:16-21).

Sin embargo, Jabes se sobre puso a lo que pudiera ser una vida traumática de saber que su nacimiento causó mucho dolor a su madre a tal punto de arriesgar su vida.

Dios puede liberar a muchos que traen desde niños o desde su adolescencia algún trauma que evita el que puedan superarlo; Jabes es un testimonio de esto. Muchos vienen arrastrando muchos traumas, sus vidas están llenas de sentimiento negativos, con grandes amarguras. Pida que Dios sane su corazón y si ha de recordar un pasado doloroso que sea para testimonio.

v.10 Petición de dependencia hacia Dios. Su oración fue que Dios señoreara en su vida, en su familia, trabajo y tiempo. Muchos piensan que el orar al Señor por algún proyecto de su vida, trata solamente de recibir nada más y hacer de ello una fiesta vana. Cuando el Salmo 37:5, dice: “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará” Se refiere que tal proyecto sea de acuerdo a la voluntad de Dios, que tal proyecto sea parte del plan de Dios.

En segundo lugar, oró que Dios le librara de mal: “Para que no me dañe” Es decir, que estuviese libre de todo mal pensamiento y de todo mal proceder. Esto nos recuerda la exhortación del apóstol Pablo a Timoteo: “Te cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello” (1Tim.4:16). Muchas veces nos volvemos dañinos contra un hermano y manipulamos la palabra de Dios (doctrina) para fines egoístas.

Para tener una mayor comprensión de esta oración de Jabes, recordemos la petición de David: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí” (Salmo 51:10).

Conclusión:

El creyente debe entender que su vida le pertenece a Dios, y que ahora lo que vivimos, lo vivimos para Dios, como lo expresa Pablo: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gál.2:20).

DIOS RESTAURA Y REIVINDICA LA VIDA DEL HOMBRE

Mateo 1: 2-5

Introducción:

La genealogía de nuestro Señor Jesucristo nos muestra que existieron personas que parecería iban a cambiar el rumbo o se perdería la línea mesiánica.

Sin embargo, es increíble que el propósito de Dios no sufriera ninguna variación. Ni el tiempo hizo que los eventos frustraran lo que Dios había determinado. Cuarenta y seis personas en un tiempo de dos mil años, se pudo mantener hasta su cumplimiento.

Esto nos demuestra el control que Dios tiene en la historia humana.

Hombres que fueron héroes de fe, luego de hombres comunes hasta personajes con pasados oscuros; el propósito Divino se mantuvo y tuvo su cumplimiento al tiempo estipulado.

Cuerpo:

v.2 y 6. Héroes de la fe. Empezamos con los personajes que le creyeron a Dios y se cuenta que realizaron proezas en él, debido a sus limitaciones humanas, como el apóstol Pablo escribió: “Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte; por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias” (2Cor.12:10) Así, en estos hombres débiles, como: Abraham, Isaac, Jacob, David; reposaba en ellos el poder de Dios. Gente desconocida, que al creerle a Dios, fueron sacados del anonimato. Cuando el hombre le cree a Dios, está listo para cosas grandes.

v.3-4. Personajes comunes. Aunque Dios les dio la dicha de ser parte de los propósitos de Dios, al introducirlos en la genealogía de Cristo, no hubo en ellos ninguna proeza que se les conozca. La mayoría de los creyentes, han tenido la dicha de ser conocidos por Cristo, al ser convertidas sus vidas, llevan una vida sin mucho que dar para la causa Divina, sin ningún compromiso ni responsabilidad ante tan gran privilegio de ser cristiano, es decir, llamados por Jesucristo. Muchos viven como estos personajes que se mencionan aquí: Esrom, Aram y Naasón.

v.5 y 3. Personajes con pasados oscuros. Se habla de Tamar, Rahab y Rut; Solo un ejemplo de la vida de Rahab, quien además que no pertenecía al pueblo de Dios, su vida estaba entregada a la prostitución; el caso de Rut, era moabita, de un pueblo idólatra; sin embargo le creyeron a Dios en un momento oportuno, donde sus vidas fueron transformadas y listas para ser parte de tan alto privilegio de ser contadas dentro de la línea de las generaciones del Señor Jesús.

Esto nos hacer ver, que, no importa hasta donde te has enlodado en la maldad, Dios cuando llama o viene a una persona, la restaura y la reivindica; es decir; que sus vidas, siendo despojadas de todo futuro y dicha, en Dios encontraron una nueva vida, un nuevo amanecer. Como está escrito: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2Cor.5:17).

LLAMADOS PARA GRANDES EVENTOS

Hebreos 6: 1-12

Introducción:

El escritor hace un llamado a avanzar y a crecer en la vida espiritual. Alcanzar la madurez (la perfección), dejando de lado la niñez (lo inexperto) para crecer como conocedores de la verdad de Dios y de los fundamentos que han sido puestos, y aceptar que ha llegado la hora de levantar el edificio: “Vosotros como piedras vivas sed edificados como casa espiritual” (1Pe.2:5).

El cristiano tiene que avanzar, escalando cada peldaño de la fe viva que nos fue dada. Es decir: Hay que actuar de acuerdo a los fundamentos (principio doctrinal) (v.1-3).

La vida cristiana es por fe, hay que actuar de acuerdo a ella y no de acuerdo a lo que nosotros pensamos o tenemos.

Cuerpo:

v.1-3. Enseñar y ser ejemplos a otros. “Esto haremos,” transmitir a los nuevos convertidos los principios de Dios (La sana doctrina), y con nuestro ejemplo lo que aprendimos: Vivir y actuar con fe; la Biblia dice: “Por fe andamos y no por vista”. La fe da y alimenta la visión, de tal manera que, aunque para nosotros todas las cosas nos son imposibles, para Dios no hay nada imposible. Necesitamos hacer a un lado nuestra visión, pues es corta, insuficiente, enferma y frustrante.

Muchos cristianos han quedado cortos en su avance, porque todo ve de acuerdo a su propia visión: Todo es negativo: No se puede, no hay, no tengo, etc. Una vez más necesitamos escuchar la voz de Cristo que nos dice: “Levántate, toma tu lecho y anda” (Jn.5:8). Hay que levantarse de esa parálisis espiritual.

v.4-5. Experiencias sobrenaturales con Dios. Desde nuestra conversión, entendimiento de las revelaciones de Dios a través de su palabra, como también experimentar su poder en el transcurso de nuestra vida de servicio a Dios.

Al igual que el pueblo de Dios cuando fue liberado de la esclavitud de Egipto, experimentaron el brazo poderoso de Dios, cruzando el mar y su sobrevivencia en el desierto. Dice el escritor que: “Fuimos iluminados, gustamos del don celestial y fuimos hechos participantes del Espíritu Santo. Gustamos de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero”. Hemos sido, pues, testigos de los hechos y del poder de Dios.

v.6-8. Dejando la niñez (inexpertos) atrás. Para el escritor es imposible que un cristiano que ha experimentado las obras de Dios en su vida todavía sea inexperto, de tal manera que tenga necesidad todavía de la leche espiritual y no del alimento sólido. A esto se refiere cuando dice: “Dejando los rudimentos de la doctrina de Cristo, del bautismo” y otros. Hay que avanzar, no como heréticamente enseñan otros, de una nueva visión o derramamiento espiritual; sino partiendo del fundamento que ha sido puesto (la sana doctrina), a crecer, a avanzar hacia la madurez.

Muchos creyentes que ya tienen mucho tiempo en el evangelio, hay que estarlos evangelizando y volviendo a darles las doctrinas. Eso es para los nuevos.

La niñez quedó atrás: Es intolerable el doblez de ánimo; a los niños no se les puede dar responsabilidades, sino que hay que ayudarles y animarlos, pero a un adulto sí se le demanda responsabilidades, se les trata como tal. El apóstol Pablo decía: “Cuando era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño” (1Cor.13:11).

Entonces, no solo es vergonzoso estarse echando para atrás y luego estar volviendo, del arrepentimiento de obras muertas, en donde la lluvia cae y al igual que los espinos y abrojos, son sino reprobados y próximos a ser maldecidos. ¿Por qué? Porque, esa doblez, crucifica nuevamente a Cristo y lo expone a vituperios (v.6). Pero que dicha cuando la lluvia cae sobre árboles que dan frutos, que cumplen el propósito esperado.

v.9-12. Llamados para cosas grandes. El Señor Jesucristo dijo: “De cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará” (Jn.14:12). ¿Por qué? Por el llamamiento que hemos recibido de conquistar el mundo para Cristo: Id, y haced discípulos a todas las naciones (Mat.28:19). A los primeros discípulos les hizo el llamado a ser: “Pescadores de hombres” Y en otra parte, les dijo: “Yo los elegí a vosotros para que llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca” (Jn.14:16).

La tarea que tiene el cristiano es sublime, es grande, y necesario en momentos de gran transcendencia en el mundo. Debe de haber cristianos listos y preparados para ello.

Sin lugar a dudas, el salmista manifestó, diciendo: “En Dios haremos proezas” (Salmo 60:12).

LA PRIORIDAD MÁS IMPORTANTE EN LA VIDA

2Crónicas 1: 7-3

Introducción:

El rey David antes de morir, pidió a Dios por su hijo Salomón. Todo padre se preocupa por el bienestar y el futuro de sus hijos ya sea que tengan una vida estable, un título y un buen trabajo. Hasta llegar a gozar de una vida de alta calidad, mejor de la que sus padres pudieron tener.

Pero es la vida en Cristo la que deberá ser la prioridad. Como David lo hizo con su hijo, al pedirle a Dios por él: “Da a mi hijo Salomón corazón perfecto” (Cap.29:19).

El Señor Jesucristo exhorta al creyente, diciendo: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mat.6:33). Dios conoce nuestras otras necesidades, de las cuales esta dispuestos a ayudarnos. Pero el cristiano deberá tener claro de su prioridad en la vida: Lo espiritual.

En este siglo la mayoría de los cristianos tienen una lista de prioridades, en la cual no aparece lo espiritual. Los mismos líderes han contribuido a este afán de tener y acumular riquezas en vez de perfeccionar la relación con Dios. Ahora el mensaje es: “Buscad primero las otras cosas de que tenéis necesidad y la relación con Dios será añadido”.

Cuerpo:

1Crón.29:19 Un corazón perfecto ante Dios. El rey David se preocupa por su hijo, en que este no se aleje de Dios, sino todo lo contrario, le honre y le sirva con ánimo voluntario (1Crón.28:9).

David sabía lo que era vivir en abundancia y poder, sin embargo estas cosas no le habían dado seguridad a como su fe en Dios lo hizo. El mismo declaró, diciendo: “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan” (Salm.37:25).

2Crón.1:7 Dios prueba a Salomón. Llegó el tiempo en que Salomón eligiera la vida que quería, seguiría las huellas de su padre con Dios o tomaría diferente camino.

Subió al lugar donde estaba el tabernáculo de Dios, en el altar de bronce, y después de ofrecer holocaustos, se fue a dormir y ahí se le apareció Dios, diciéndole: “Pídeme lo que quieras que yo te dé”.

Lo hizo para probar lo que había en su corazón, si bien Dios conoce lo que hay aún en nuestros pensamientos, lo que hizo fue que saliera a luz sus verdaderas intenciones, lo secreto de su corazón. Es muy importante manifestar lo que tenemos en el corazón: Recordemos la confesión de fe para salvación; “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Rom.10:9-10).

v.10. Sabiduría y conocimiento. Eligió y decidió servir, en su reino, a Dios. Así que pidió dos cosas para poder honrarlo con su vida:

  1. Sabiduría. La toma de buenas decisiones compatibles con la voluntad de Dios. Decidió reinar con Dios y que sea evidente su temor a él ante el pueblo.
  2. Conocimiento. Ser excelente en realizar las obras en las cuales honraría a Dios. Al edificar el templo, todo lo hizo de acuerdo como Dios le había ordenado a Moisés, ni una cosa más ni una cosa menos. En las buenas intenciones que tengamos de honrar a Dios, debe hacerse como Dios espera que se hagan. David lo experimento en aquella tragedia en donde Dios mató a Uza, al haber este tocado el Arca de la Alianza, pensando que podía caer.

¿En qué se falló? Las buenas intenciones que tuvo David de trasladar el Arca a Jerusalén. Suena extraño que la tragedia se dio por las buenas intenciones; pero la tragedia no estuvo ahí, sino de cómo se trasladaría el Arca. Dios había dado mandamientos, de que el Arca sería cargada en hombros de los levitas, pero a David, en sus buenas intenciones, se le ocurrió trasladarla en un carruaje nuevo. ¿Qué hubo? Desobediencia (1Crón.13:7-14).

Salomón pidió conocimiento, para tener cuidado de realizar las tareas encomendadas de acuerdo a los propósitos de Dios.

v.11-13. Resultados cuando se honra a Dios. “Y dijo Dios a Salomón: “Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey” (v.11).

La complacencia de Dios con aquellos que le honran, tal como un hijo a padre. Eso se deprende de un corazón sano, libre de egoísmo y de malas intenciones.

DE UNA VIDA DE VANDALISMO A UN LIBERTADOR DEL PUEBLO DE DIOS

Jueces 11: 1-11

 

Introducción:

Jefté es de las personas en que las circunstancias hicieron de él una vida de vandalismo (v.3). Esto empezó en su hogar, por la irresponsabilidad de su padre y luego los prejuicios de sus medios hermanos, lo enviaron a la calle a perderse en la vagancia.

Las circunstancias adversas motivaron nuestras vidas a abandonarnos a la maldad y el pecado. Sin embargo, en Jesucristo hemos encontrado el camino correcto; Jesús es la esperanza para el perdido.

Cuerpo:

v.1-3. Una acción injusta contra Jefté. No dice que fue echado de la casa por alguna conducta mala o que fuese hostil a sus hermanos, como fue el caso de Ismael contra Isaac. La Biblia nos da testimonio de Jefté, diciéndonos: “Era esforzado y valiente” (v.1). Sino que fue por los prejuicios de sus medios hermanos contra él. En cuanto a su padre y su madrasta, no hubo nada por lidiar la situación y pudiese recibir alguna heredad; más que propiedades, la paz del joven entre sus hermanos.

v.3. Una vida sin futuro. El verso dice que Jefté huyó, esto nos hace ver que sufría la hostilidad de parte de sus hermanos, era asediado hasta lograr que no soportara y pudiese alejarse de ellos.

Prácticamente fue puesto en la calle a llevar una vida ociosa, un bueno para nada. Muchos jóvenes están sufriendo ese problema social y lo más fácil para ellos ha sido abandonarse al vicio y a la vagancia juntándose con otros. No debemos olvidar que una de las funciones del matrimonio, de un hogar, es ser la base de la sociedad. Cuando la familia se rompe, la sociedad sufre las consecuencias. Por eso la importancia de dar a conocer a Cristo en los jóvenes, que puedan en él, encontrar el camino de una restauración en sus vidas y puedan integrarse en la sociedad y ser parte de ella, para contribuir al progreso. Como está escrito: “Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno” (1Jn.2:14).

v.5-11. Un libertador de su pueblo. Si leemos detenidamente estos versos, veremos que Jefté fue rescatado por Dios, de tal manera, que su vida pasada de vagancia, no era en nada parecida a la actual situación en que fue llamado para liberar a su pueblo; era una nueva persona, irreconocido del Jefté que era antes; no solo mostró fe en Dios, sino sabiduría para enfrentar al enemigo al tratar de mediar primero, para evitar un enfrentamiento que derramaría mucha sangre. Claramente dice la escritura que: “El Espíritu de Jehová vino sobre Jefté” (v.29).

Que importante es que el joven conozca a Cristo y pueda recibir de él restauración en su vida y sobre todo, la salvación.

En segundo lugar, la importancia de los padres de instruir en el camino de Dios a sus hijos, para que vengan a ser útiles en la sociedad y para los propósitos de Dios, como está escrito:

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” (Prov.22:6).

“Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos” (Mat.19:14).

LA FE QUE NOS PONE EN EL CAMINO Y ESTE LLEVA A LA VIDA

Introducción:

En el Antiguo Testamento, el Señor enseñó y a la vez se reveló a su pueblo, diciendo: “Oye Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Deut.6:4). Pero en su rebelión se hicieron sus becerros y enseñaban: “Que esos eran los dioses que los libró de la esclavitud de Egipto”. Lo hicieron en el monte Horeb; después, cuando el reino se dividió, el reino de Israel les volvió hacer los becerros para que los adorasen y no a su Dios que los había librado.

Esto se ha repetido a través de toda la historia humana, la búsqueda de un dios que les complazca, que les haga sentir bien y que les soluciones las cosas temporales.

Cuerpo:

v.15. La búsqueda de Dios. La gente que fue alimentada por el Señor Jesús, se vio motivada a buscarle. Sin embargo Jesús mismo les hizo ver el error de buscarle por asuntos puramente pasajeros, al decirles: “Me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis” (v.25). No es malo buscar a Dios en las aflicciones y necesidades, si es malo buscar solo un interés externo y no espiritual, en donde el hombre necesita ponerse en paz con Dios, es decir, de un sincero arrepentimiento de dejar de ofenderle con sus conductas inclinadas al pecado y a la maldad. Las iglesias se están llenando de personas así, y enseñados por irresponsables ministros que buscan complacer y hacer sentir bien a los asistentes.

v.27. El hombre se esfuerza por las cosas pasajeras. Como antes apuntamos, la gente busca de Dios solo favores externos, cuando en realidad su necesidad es profunda y es de caracter espiritual. Lo buscan por asuntos egoístas, físicos y materiales.

Él les indicó el camino que debieran tomar: “Trabajad no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece”. Las cosas externas son pasajeras y no traen la respuesta que creemos necesitar; el hombre necesita resolver su situación espiritual, es decir, ponerse en paz con su Creador, para que el propósito por el que fue creado tome su rumbo una vez más. ¡Cuantos han alcanzado éxito en sus vidas creyendo que serán felices y que ya lo lograron todo! Pero luego se dan cuenta que ese vacío que querían llenar aún continua y se frustran. Y vuelven a buscar eso que les hace falta en muchas otras cosas, en vanidades, distracciones y filosofías. Solo Dios puede llenar ese vacío y está en su propósito que él diseñó para el hombre. Como lo expresó el ciego de nacimiento a aquellos que ya no le reconocían y decían: “Él es; y otros: A él se parece. Él decía: “Yo soy” (Jn.9:8-9). Jesús le había abierto los ojos.

El pecado ciega el entendimiento del hombre de tal manera que se guían de acuerdo a sus propios razonamientos, y por eso tropiezan.

v.28-29. Buscarle en espíritu y en verdad. Cuando ellos le preguntaron al señor Jesús: ¿Qué debemos hacer? (v.28). Él les habló de creerle a Dios y en el que él había enviado. Es decir, preocuparse por las cosas que son eternas, que perduran.

Dios prometió a Abraham una tierra, la cual vino a conocerse como: “La tierra prometida”. Sus hijos, Isaac y Jacob, creyeron también en esa promesa; sin embargo no la poseyeron, sino que la habitaron como extranjeros y peregrinos ¿Por qué? El escritor a los hebreos dice: “Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios…y…Una patria mejor, la celestial” (Heb.11:8-10, 13-16).

La mayoría de los cristianos poseerían la tierra y no aspirarían la que tiene fundamento (que se sostiene para siempre), es decir, la celestial.

Conclusión:

Querido lector, Dios es verdadero, y sus promesas son fieles. El vacío de tu corazón solo puede ser llenado por Dios a través de su Hijo Jesucristo, el cual es: El Camino, la Verdad y la Vida (Jn.14:6).

Y usted querido hermano, recuerda que las cosas del mundo son perecederas y no son la real solución como piensas; son necesarias, pero la real solución está en la fe, en permanecer y vivir para Dios.

CRISTO LIBERA AL HOMBRE DEL YUGO DEL PECADO

1Crónicas 16: 7-16

Introducción:

Este capítulo 16 nos muestra cuán importante era para el rey David la alabanza a Dios; no solo él lo hacía, sino que preparando instrumentos musicales levantó un gran grupo de salmistas para que en la congregación ante Dios se glorificara en la alabanza y adoración.

La iglesia debe entender que no solo es importante sino también parte del culto a Dios; no es un entretenimiento, ni para que la grey se sienta bien o le guste, ni para que los músicos y cantantes se exhiban, ni en la grey demostrar atributos, sino que todos eleven sus corazones, como una sola voz, la adoración y exaltación a Dios; Él es el centro de nuestra adoración.

En ella se proclama lo que es Dios y, su bondad y misericordia para con la humanidad, mayormente para los que le han creído y le sirven.

Cantar estas verdades de Dios, hace que el corazón del creyente se llene y se fortalezca en la fe.

Cuerpo:

v.8-12. Con un corazón agradecido. No importa la situación en la que el creyente se encuentre en el presente ya sea Sanos o enfermos. Ninguno de ello debe hacer que olvidemos lo que ha hecho Dios por nosotros: Nos ha dado la salvación. David dice: “Alégrese el corazón de lo que buscan a Jehová” (v.10). ¿Por qué? Porque él está atento a aquellos que le buscan sinceramente y le temen. Desde que él nos dio la salvación, nos ha bendecidos, de tal manera que: “Haced memoria de las maravillas que ha hecho” (v.12).

v.34-36. Proclamar su bondad y misericordia. David hace un clamor de salvación, amparo y de ser librados de las amenazas y hostilidades del mundo (v.35). El rey tenía testimonio de como Dios amparó y ayudó a sus antepasados y no duda en elevar esta oración (v.19-22). Él mismo había experimentado ese auxilio de Dios en medio de tantas hostilidades que sufrió.

El creyente no ha podido digerir las circunstancias adversas de tal manera que sus enfermedades o sufrimiento hacen que olvide las misericordias de Dios. David nos enseña que ninguna de sus adversidades pudo afectar su fe en Dios; en las buenas y en las malas nos motiva a: “Aclamad a Jehová, porque él es bueno; porque su misericordia es eterna” (v.34).

Que el creyente no vea el beneficio de Dios en el momento que clama, no cambia la verdad de Dios: “Dios es amor” (1Jn.4:8).

v.25-28. Proclamad su nombre. Los dioses en que confían los pueblos son ídolos, son nada; Dios es real. Dice el salmista que: “Jehová es digno de suprema alabanza, y de ser temido sobre todos los dioses. Más Jehová hizo los cielos” (v.25-27). El hizo (creó) los cielos, es decir, todo lo que existe; Solo él es Todopoderoso. Por eso, solo a él darle la gloria y poder; darle la honra debida (v.28-29).

Conclusión:

El creyente está en la verdad, vive una realidad. Es la restauración que hizo nuestro señor Jesucristo al hacer la expiación (liberación) de nuestros pecados de tal manera que nos ha dado salvación y vida eterna al liberarnos del pecado, de la condición de esclavitud de nuestras maldades. Por eso se nos llama diciendo: “Buscad a Jehová, buscad su rostro, él es nuestro Dios” (v.11, 14).