EL LLAMADO A PRACTICAR LA VIDA CRISTIANA

2Pedro 1: 5-8

Introducción:

Dios conoce nuestra condición humana. Como padecemos de recursos para honrarle y servirle, él nos provee lo necesario para poder crecer y vivir a plenitud la vida espiritual.

Basta, pues, que como cristianos, tomemos estos recursos; sin embargo se requiere firmeza en nuestra vocación y elección (v.10).

Nuestra fe en el Señor Jesucristo, necesita alimentarse, fortalecerse de virtudes que contribuirán a que brillemos para la gloria de Dios; pero es necesario poner de nuestra parte interés y diligencia.

La mayoría de los cristianos andan deambulando por el mundo y tropezando a causa de no poner interés en Dios ni diligencia en su vida espiritual. Por ello, Dios mismo, nos provee de estas virtudes.

Cuerpo:

v.10. Firmeza en nuestra vocación y elección. Vocación, es el llamado que recibimos de Dios, de vivir para El y su obra. La mayoría de los cristianos han olvidado el compromiso y entrega que dieron en el Bautismo en Agua, previa preparación que recibieron para que estuviesen consciente del paso de obediencia que iban a dar.

El apóstol Pablo a los romanos, da tres significados sobre el Bautismo (Rom.6:1-14):

  1. Muertos al pecado, es el testimonio público que da el creyente al ser sumergido en el agua (v.3-10)
  2. Sepultados para el mundo, es el testimonio público de que está sepultado, que ya no vive para el mundo (v.4-5)
  3. Vive para Dios, al ser levantado del agua, testifica que vive para Dios, que los miembros de su cuerpo serán instrumentos de justicia en Dios (v.10-13)

Elección, de todos los pecadores, Dios eligió al creyente para salvación, por medio de su Gracia en su Hijo Jesucristo. El mismo Señor Jesús dijo a sus discípulos: “Vosotros no me elegisteis a mí, sino que yo os lo elegí a vosotros” (Juan 15:16)

El cristiano tiene que aferrase como un fundamento en su vida, crecer, perfeccionando su relación con Dios; entonces dice las Escrituras: “No caeréis jamás”.

v.5-8. Los recursos de Dios que contribuirán a enriquecer nuestra relación con Dios:

  1. Virtud, el creyente debe mostrar disposición de hacer siempre lo que es correcto; el apóstol Pablo dice: “Todo lo que es de buen nombre (De buena reputación), en esto pensad” (Filp.4:8). No es fácil, más cuando está involucrada la familia o los amigos; muchos de ellos se sentirán ofendidos y traicionados al hacer lo correcto.
  2. Conocimiento, Conocer la voluntad de Dios para tener una buena dirección y discernimiento de lo bueno y de lo malo. Pensemos en el rey David y en su paje de hombres que le acompañaban arriesgando sus vidas. David tuvo en sus manos dos veces la vida de Saúl, sin embargo no alargó su mano contra el ungido de Jehová, refiriéndose al Saúl elegido por Dios como rey de Israel. Esto incomodó y puso en peligro la amistad de su paje de hombres y que inconformes lo podían abandonar. Pero David, conociendo la voluntad de Dios, hizo lo correcto (1Samuel 26:8-25).
  3. Dominio Propio, es tener la voluntad de no ceder al mal, es la decisión propia que debe tomar cada cristiano en el momento oportuno.

Como se enlaza las dos primeras virtudes con esta última, volviendo al caso del rey David con su paje de hombres, en donde uno de ellos, Abisai, motivó a David matar a Saúl, sin embargo él no lo hizo, pudo contener sus sentimientos y derechos, pues Saúl no le daba descanso en perseguirlo para matarlo, y tenía la razón de matar a su enemigo y el derecho a poder sobrevivir; pero se contuvo y pudo más su temor a Dios (1Sam.26:8).

  1. Paciencia, Capacidad de sufrir la adversidad por la causa de Cristo. El apóstol Pablo, decía: “Yo estoy dispuesto no solo a ser atado, más aún a morir por el nombre del Señor Jesús” (Hech.21:13). Y al joven pastor Timoteo, le dice: “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo” (2Tim.2:3).
  2. Piedad, estar en la disposición de ayudar a otros, de perdonar la ofensa. Cuando los discípulos escucharon a Jesús hablar del perdón, ellos le preguntaron: ¿Cuántas veces hay que perdonar? Jesús les dijo que siempre debe haber disposición para hacerlo (Mat.18:21-22).
  3. Afecto Fraternal, aprender a convivir con los demás, es estar en paz con todos. Olvídese de decir que su sangre choca contra la del otro o que le cae mal su prójimo, el cristiano que ha experimentado el amor de Dios en su vida, puede aprender a convivir y a tolerar a los demás, como él espera de ellos: “Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (Mat.7:12).
  4. Amor, es desear lo bueno a tu prójimo. El apóstol Pablo cuando habla del amor, dice: “No busca lo suyo, no se goza de la injusticia, no tiene envidia, el amor nunca deja de ser” (1Cor.13:4-8).

Conclusión:

Todos deseamos que nos vaya bien en nuestra relación con Dios, gustar de la plenitud de Cristo, entonces, seamos diligentes en añadir a nuestra fe en nuestro Señor Jesucristo, estas virtudes, para no caer sino que vencer y sobreponernos a todos los obstáculos que se nos presenten.

LA VERDAD QUE NO PUEDE DISCERNIR LA HUMANIDAD

Marcos 15: 22-39

Introducción:

La humanidad busca la verdad, pero su búsqueda ha sido en vano. En cuanto lo que sucedió esa tarde en las afueras de Jerusalén, lo que se conoce como: El Monte Calvario; muchos han hecho análisis que han diferido en sus opiniones: Unos lo han visto como un suicidio, otros que fue un show montado y otros que Jesús no resucitó sino que sobrevivió a la tortura.

Nunca habrá una respuesta de la verdad que buscan ¿Por qué? Porque sencillamente buscan su propia verdad. Y por más que aseguren que lo han hecho con honestidad y sin ningún prejuicio, la realidad es otra.

Hubo un productor que anduvo exhibiendo en varios países, supuestamente, el glosario (Con los huesos de Jesús); lo exhibió como el que gana un trofeo y lo da a conocer de una forma triunfante. Pero como dijo uno de los rabinos de Jerusalén: El nombre Jesús (Joshua), son muchos los que lo han usado a través de mucho tiempo.

Cuerpo:

v.29-30. Cuando los prejuicios ciegan la verdad de las cosas. Cuando al Señor le habían crucificado, lo injuriaban: ¡Bah! Tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz”. Era la oportunidad para hacerlo, pues el Señor Jesús estaba físicamente vulnerable; ante los ojos de ellos, él había fracaso y mostraba que era un falso Mesías. Pero ¿Cuál era la verdad? El moría, era la ofrenda de Dios para el pecado de su pueblo (Juan 1:29).

v.22-28. Cumplimiento del sufrimiento y muerte del Mesías. Pero, además de la vulnerabilidad de Jesús ante los ojos de los que le escarnecían; también ante los ojos de ellos, se estaban cumpliendo la palabra profética sobre el Mesías:

  1. a) “Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suerte sobre ellos” (v.24) Esta profecía esta en: Salmo 22:18.
  2. b) “Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda. Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos”. En este caso, el mismo escritor revela lo que estaba escrito del Mesías en: Isaías 53:12. Y así, existen otras profecías en el Antiguo Testamento que se cumplieron en el Señor Jesucristo.

v.31-32. Una verdad que no pudieron discernir. Dice la Escritura, que los principales sacerdotes le escarnecían, diciéndole: “A otros salvó, así mismo no puede salvarse” (v.31) La pregunta sería: ¿Podía el Señor salvarse, podía haber evitado llegar hasta la cruz? ¡Sí! Y hubiese hecho más que eso; sin embargo no lo hizo, porque esa fue su misión, como lo expresó antes de ser capturado en el Getsemaní: “Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; más no lo que yo quiero, sino lo que tú” (Marc.14:36-39). El vino a hacer la voluntad de su Padre, por el cual se dispuso para sufrir y morir, siendo él la expiación del pecado de los hombres. Al discipulado les reveló diciéndoles: “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre”.

Estaba escrito que el Mesías tenía que morir: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí” (Dan.9:26). En esta profecía de Daniel, se resume la obra que alcanzaría el Mesías en su muerte (Dan.9:24).

Conclusión:

Con prejuicios no se llega a la verdad, sino a falsear y a forzar la historia y la verdad misma. Ahora, juntamente con las religiones, falseando la verdad, sacando de contexto los principios de la palabra de Dios, se pretende hacer una nueva religión en donde se satisfaga a todo mundo, algo que sea atractivo, bonito y deseable para cada quien.

Y en esta posición de la humanidad religiosa, solo viene a confirmar las palabras de Jesucristo a la pregunta que le hicieran sus discípulos:

¿Son pocos los que se salvan? –La respuesta de los religiosos contestarían: ¡No! Todo lo contrario, pues Dios es Amor.

Pero la respuesta de Jesús, fue:

“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mat.7:13-14). Dios es Amor, pero no tendrá por inocente al culpable; al menos que esté dispuesto para cambiar de conducta creyendo en lo que Jesucristo hizo por él en el Monte Calvario. ¡En eso se muestra el Amor de Dios: En que dio a su Hijo para salvarnos del pecado!

CUAN IMPORTANTE ES LA PRESENCIA DE LA IGLESIA EN EL MUNDO PERO EL MUNDO NO PUEDE COMPRENDER

Hechos 28: 1-10

Introducción:

Sin importar las condiciones en que podamos estar atravesando, no debemos olvidar nuestra identidad y misión recibida.

  1. Somos cristianos, personas redimidas del pecado por Jesucristo.
  2. Se nos dio una Gran Comisión, como testimonio del poder transformador de Cristo en nuestras vidas (Marc.5:18-20)

Tenemos la vocación de: “Id y haced discípulos a todas las naciones” (Mat.28:18-20).

Al naufragar la embarcación todos llegaron ilesos a una isla llamada Malta. Los moradores observaron que los soldados romanos custodiaban prisioneros: Ladrones y asesinos. Y entre ellos, estaba el apóstol Pablo, que al prendérsele una serpiente en su mano, los habitantes de la isla dijeron: “Ciertamente este hombre es homicida, a quién, escapado del mar, la justicia no deja vivir” (v.4). Una percepción que más adelante cambiaría, en ellos, al conocer al apóstol. Muchos teníamos conceptos errados acerca del cristianismo y de la iglesia, basados en especulaciones, hasta que conocimos su fuente, al Señor Jesucristo, y todo cambió en nuestra manera de pensar.

Cuerpo:

v.1-2. Dios preservó y rescató la vida de la tormenta. La intervención de Pablo en la tormenta hasta llegar a salvo a la isla, tanto el centurión y sus soldados, marineros y presos, estaban claros que su salvación fue debido a un milagro. Sin embargo las personas en su incredulidad atienden más a las especulaciones y prejuicios, sosteniendo un mal concepto tanto de la iglesia de Cristo como del ministro de Dios. Pero la realidad es, la verdad de Dios se mantiene y se impone en medio de tantos prejuicios. Esto hace que el cristiano, no solo pueda perseverar, sino que viene a ser un testimonio que ha alcanzado a muchos a convertirse al Señor Jesús. La presencia del cristiano y de la iglesia de Cristo en la Tierra ha hecho evitar mayores desastres en el mundo. El libro de los Jueces, en el A.T, es un testimonio de esta verdad: “La presencia de un juez o libertador, garantizaba la libertad y la estabilidad del pueblo de Dios; pero cuando el juez fallecía, inmediatamente el pueblo tomaba sus propios caminos al grado de venir a ser sometidos por otro pueblo hasta llegar a sentir la carga que no podían soportar y se daban cuenta de que necesitaban de un libertador de parte de Dios y de mantener la palabra de Dios morando en sus corazones; Sin embargo hay que saber discernir entre un falso libertador, que por cierto abundan, y un genuino libertador enviado por Dios, como está escrito: “El pueblo perece por falta de conocimiento” (Oseas 4:6).

v.3-6. En busca de la verdad, pero fuera de Dios. La búsqueda del hombre en encontrar la verdad ha sido incesante a través de toda la historia de la humanidad hasta el día de hoy. Y para disimular su fracaso se ha buscado una buena excusa: La verdad no es absoluta y, no existe. ¿Por qué? Porque se ha buscado haciendo a un lado la fuente, al que sostiene los cimientos de todo lo que existe, a Dios. Mirémoslo en la reacción de los moradores de la isla de crearse opiniones insostenibles:

Primero, llegaron a pensar que Pablo era un homicida que no merecía vivir, cuando a este le mordió una serpiente (v.3-4). Después de haber juzgado que era un homicida, ahora decían que era un dios, cuando Pablo sobrevive a la mordedura de la serpiente (v.5-6).

¿Qué es la verdad? ¿Quién tiene la verdad? ¿Existe la verdad? Cuando el apóstol, en uno de sus viajes misioneros llegó a Atenas, encontró un lugar llamado: Areópago (Un anfiteatro), en donde se disertaba sobre diversas filosofías (de Sabios), incluyendo religiosas y de supersticiones: “Abiertos a decir y oír algo nuevo” (Hech.17:18-21). Sin embargo, como siempre, -Abiertos a cualquier filosofía nueva, menos a la verdad de Dios, pues al disertar Pablo: “De la resurrección de los muertos” es decir, de la vida eterna, les fue una locura y ya no quisieron seguir escuchando (Hech.17:32-33). El apóstol Pablo, refiriéndose más tarde a este acontecimiento, dijo:

“Ya que en la sabiduría (En la verdad) de Dios, el mundo no conoció a Dios, agradó a Dios salvar a los creyentes (a los que han creído en él) POR LA LOCURA de la predicación. Los judíos piden señales, y LOS GRIEGOS BUSCAN SABIDURIA; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos tropezadero, Y PARA LOS GENTILES (para los griegos) LOCURA; más para los llamados (que han creído a Dios), así judíos como griegos, CRISTO PODER DE DIOS, Y SABIDURIA DE DIOS. Porque los insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres” (1Cor.1:21-25).

v.7-10. Realizando la obra de Dios. Cualesquiera que sean las circunstancias. Pablo no olvidó que era un preso, pero tampoco olvidó la misión encomendada por el Señor Jesucristo, visitó a un hombre grave de una enfermedad, a quien después de haber orado e imponer las manos, le sanó. Hecho esto, muchos otros que estaban enfermos, vinieron y fueron sanados (v.8-9). Esto hizo, que, agradecidos con Dios, les atendieran y al zarpar, les proveyeron de alimentos y otras cosas que necesitaban para el viaje. Las circunstancias adversas nos incomodan y nos golpean, sin embargo no deben detenernos a cumplir la misión que tenemos como cristianos de realizar la obra de Dios: Predicar el evangelio de nuestro Señor Jesucristo y orar por las diferentes necesidades de los hombres, mayormente de los que se convierten. Es la lección que nos deja este gran siervo de Dios, el apóstol Pablo. Porque, aunque el mundo nos rechacen siempre, es importante la presencia del creyente y de la iglesia en este mundo hasta que Dios decida el tiempo, de acuerdo a sus propósitos.

LA VERDAD DE DIOS, UNA FUERZA MAYOR QUE LA AFLICCIÓN.

Juan 16:29-33

Introducción:

La tensión del mundo con Cristo no acabó en los cristianos, sino que continuó y continuará hasta el final.

El mundo y su religión jamás se adaptará a la realidad del evangelio de nuestro Señor Jesucristo, de la Iglesia de Cristo y del cristiano: “En el mundo tendréis aflicción.”

Por eso la lucha espiritual que lleva el cristiano consigo mismo y con su prójimo, los deseos de la carne combaten contra los deseos del Espíritu e igual los deseos del Espíritu combaten contra los deseos de la carne (Gál.5:17):

a)      Una Lucha Interna. La carne siempre nos pedirá volver a la vida pasada de malas actitudes, conductas inadecuadas y vicios; pero la nueva vida en Cristo (Los deseos del Espíritu) nos muestra un camino diferente y extraño a la carne: Obediencia, Humildad  y Santificación (El rechazo a los vicios).

b)     Una lucha externa. Contra el prójimo; conductas como el chisme que se vuelve común en las congregaciones: Los celos, malicia y prejuicios que llevan a concebir en el corazón raíz de amargura de la cual dice la Biblia es pecado.

Esto sucede cuando se rebelan a la verdad de Dios, es decir, cuando es vencido por los detalles antes expuestos. Y al rebelarse contra la verdad de Dios, entonces toma una conducta contra los cristianos que permanecen en la verdad.

En conclusión, es una prueba más de que el mundo jamás se adaptará a la realidad del evangelio.

Cuerpo:

v.32. La verdad que fortaleció a Cristo. Con mucha tristeza el Señor tuvo que declarar al discipulado que la hora de la prueba había llegado y que lo dejarían solo al ser dispersados todos ellos. La vida y ministerio de Cristo fue muy agitada debido a la oposición, ataques y amenazas. Ahora se concebiría en el corazón de sus opositores la idea de matarlo. No tardarían en llegar a capturarlo y de ahí serían horas de dolor y angustia para él. No contaría con sus discípulos en esos momentos.

¿Cómo enfrentaría el Señor Jesucristo su tribulación?

Con la verdad de Dios. Después de anunciarles los sucesos que acontecerían, confesó:

“Me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo

Muchos, por su ignorancia, critican a los que leen las Escrituras y mayormente a los que la ponen por obra, acusándolos que son fanáticos. Pero Jesucristo, debido al conocimiento de las Escrituras, cuyo contenido son: Verdad y Promesas fieles de Dios. Las creyó y se aferró en ese momento de la prueba a ellas.

Así Cristo enfrentó su angustia y nos enseñó que: La fuerza que superaría su aflicción estaba en el conocimiento de la verdad de Dios. De acuerdo a las Escrituras, el Señor sabía la razón de su presencia en la tierra y de su ministerio. Y que su sufrimiento y su muerte no sería en vano, como está escrito:

“Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará a muchos, y llevará las iniquidades de ellos” (Is.53:11)

v.33. La verdad de Dios en el cristiano. Así como Jesús fue alentado y pudo enfrentar su gran tribulación, así el cristiano podrá enfrentar en cada momento las diferentes circunstancia adversas que atraviesa en el mundo, que como apuntamos al principio, un mundo que jamás se adaptará al evangelio de Cristo.

La palabra de Dios, y lo saben los que la leen, que el cristiano no está solo en esta lucha que libra a diario, que no está solo cuando está pasando aflicciones, pues está escrito:

“El que me ama (dice Jesús), mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”  (Jn.14:23)

Para el cristiano, la verdad de Dios será en él una fuerza que superará cualquier aflicción, pues es una fuerza mayor que la aflicción.

LA CAPACIDAD DE JESÚS EN AYUDAR.

LA CAPACIDAD QUE TIENE JESÚS DE AYUDAR

Juan 5: 5-9

Introducción:

Según Juan este estanque llamado Betesda, era muy conocido popularmente, centenares de personas con diversas enfermedades recurrían a ese lugar por sus aguas, que se creían eran milagrosas: Se creía que al agitarse el agua, era movido por un ángel y era el momento de bajar y quedar sano (v. 4).

Hay dos aspectos que nos presenta Juan en su narración de este estanque:

1-      Ofrecía una ayuda muy deficiente. No era seguro. (v. 4-5)

2-      La total incapacidad humana de ayudarse así mismo. (v. 7).

Cuerpo:

v. 5-6La disposición de Dios de ayudar. El que Jesús haya llegado a este hombre para sanarle, muestra la disposición de Dios de ayudar al que sufre. En este caso, el hombre permitió que Jesús le ayudase. Tristemente la mayoría de las personas rechazan la ayuda de Dios, muchas veces adjudicando que ya tienen su religión. Este hombre bien hubiese argumentado su fe en este estanque, en la supuesta presencia de un ángel que movía las aguas para sanar. Sin embargo, permitió en su vida a Jesús que le ayudara.

v. 7. La ayuda de la religión y la del hombre es deficiente. Multitudes esperaban el movimiento del agua y solo uno que lograra bajar primero, podía sanarse. Esto muestra que la esperanza de la mayoría terminaba en una frustración.

Y en segundo lugar, nadie podía ayudar a otro, pues todos estaban en el mismo problema. Es la incapacidad humana de poder ayudar a otro. A veces el hombre es atrevido y soberbio de pensar que puede ayudar a otro y mayormente su ayuda viene a ser peor que la enfermedad ó el problema.

Llamado:

Existe una persona en quien podemos poner nuestras vidas y futuro en sus manos, y es en el Señor Jesucristo el Hijo de Dios, quien llama diciéndote: “Venid a mí todos los que estáis cansados y trabajados que yo os haré descansar” El quitará ese peso, ese yugo en tu vida que ya no puedes llevar.

JESUS ES EL UNICO MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HUMANOS.

Exodo 32:30-35

Introducción:

Moisés al ejercer su ministerio, como mediador, pide a Dios que perdone el gran pecado del pueblo de Israel al hacerse el becerro de oro y adorarlo.

Revela lo que sería la persona designada y enviada por Dios para mediar entre El y los humanos, nuestro Señor Jesucristo. Muestra detalles importantes de su ministerio aquí en la tierra.

v.31-32. La identificación del ministro de Dios con su pueblo. Moisés al interceder por el pecado del pueblo, pide a Dios que los perdone y añade diciendo:

“Y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito”

El apóstol Pablo, a pesar de sufrir por sus mismos hermanos persecución y amenazas de muerte, dijo: Porque deseara yo mismo ser anatema por amor a mis hermanos” (Rom.9:3)

Es la atención al llamado que el Señor Jesús hizo a todos los que le querían seguir y servir:

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”(Mat.16:24)

Y en otra parte, añade diciendo que el que no aborrece aún lo que más ama: “No puede ser mi discípulo” (Luc.14:26)

v.31-32. Cristo,uno mayor y mejor Mediador. El escritor a los Hebreos 8:6, dice que Jesús es mediador de un mejor pacto. Pues, aunque los demás mediadores ofrecían sangre ajena, Jesús ofreció su propia sangre para la expiación de todos nuestros pecados. E intercede por nosotros constituyéndose Mediador (por designio de Dios Padre) entre Dios y los hombres (1Tim.2:5-6)

En el evangelio según Juan Cap. 17, Jesús intercede por todos nosotros (Jn.17:9,20,24)

v.33-35. Un Dios supremo y justo. Dios no cedió a la petición de Moisés, en el sentido de ser borrado del libro, sino que, en su justo juicio, El castiga al que cometió la transgresión. Dios No es movido a chantajes ni a usuras, porque es justo. Y en su amor, en vez de consumirnos, nos castiga para que aprendiendo la lección, seamos mejores personas y útiles en nuestro hogar y como ciudadanos y mayormente para Dios. El mundo requiere de hombres que tengan principios y amen el bien, como dice la palabra de Dios: “Todo lo que es de buen nombre, en esto pensad”.

RESULTADOS DE LLEVAR LA CRUZ DE CRISTO (VIVIR EL EVANGELIO).

Lucas 23: 26-33

Introducción:

Las personas que conocieron al Señor Jesús como maestro, profeta y Mesías, fueron impactados al observar el trato que los verdugos ejercian contra Jesus, llevado a la cruz como a un ladrón y como a un homicida: La ausencia de piedad y de respeto a su persona. Muchas personas mostraron indignación, otras fueron turbadas sus almas. Lucas nos dice que: Habían mujeres que lloraban desconsoladamente. (v.27). Y hasta el día de hoy, al leer los evangelios o ver una película, somos conmovidos en gran manera.

Sin embargo, el Señor Jesús insiste que este cuadro trágico sea entendido y observado desde las perspectivas de Dios (v.27-31). Una, de entre muchas referencias, sucedió cuando Jesus habló al discipulado sobre el sufrimiento y la muerte que pasaría; Pedro, al escuchar esto, se conmovió y le dijo:

– “Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca”

A lo que El Señor respondio:

-“Quítate de delante de mí, Satanás; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres” (Mat.16:21-28).

Que significa llevar la cruz de Cristo? Vivir el Evangelio tanto en nuestra vida privada como en nuestra vida profesional. En donde haremos frente a pruebas, sufriremos decepciones y frustraciones. Te daras cuenta que la lucha se intensificará, al enfrentar, dentro de la amalgama social: Hipocresía, chismes y disciplinas, que muchas veces se presentan y se desarrollan ante nosotros, de forma injusta. La Biblia dice que: “Ninguna disciplina es causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados” (Heb.12:11).

 

Cuerpo:

v.26. Frutos de llevar la cruz. Cuando llevaban a Cristo hacia la muerte, en el camino los soldados tomaron a un hombre y lo obligaron a llevar la cruz del Señor, según Marc.15:21. Algo le sucedió en este hombre en el camino hacia el Gólgota, pues Marcos añade diciendo: “Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo…” Nos damos cuenta con esta narración, que no solo uno de los ladrones que fueron muertos junto con el Señor Jesús, se salvó; sino que también este hombre, que más adelante llevó también a su familia al cristianismo, como lo señala el apóstol Pablo: “Saludad a Rufo, escogido en el Señor, y a su madre y mía” (Rom.16:13).

Este hombre, Simón de Cirene, que iba pasando y fue obligado a llevar la cruz nos deja dos lecciones:

1) Nadie busca a Dios, nos resistimos al llamado siempre; sin embargo más adelante nos encontramos en una iglesia, siendo cristianos sirviendo y honrando al Señor. Al igual que el apóstol Pablo, que, camino a Damasco para destruir el evangelio, lo encontramos después, anunciando el nombre y la obra de Cristo, dispuesto no solo a ser atado, encarcelado, azotado, sino aún a morir por la causa de del Señor.

2) Nuestra familia, nuestros hijos, en el camino del evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Que como Rufo, era conocido junto a su madre en la obra de Cristo dentro de la iglesia.

 

Conclusión:

Qué gloria para este hombre que fue obligado a llevar la cruz, al llegar al Gólgota, seguramente no le dieron ni las gracias sino que fue apartado, echado del lugar. Pero vemos que la recompensa vino del cielo, del Padre de gloria, de Dios.

Sin embargo, lo más triste, fue el futuro de los que rechazaron al Señor como su salvador, es decir, como su Mesías; 40 años después, la ciudad y el templo fueron destruidos por los Romanos. Muchos quedaron menesterosos, otros murieron y los demás emigraron a otros países sin rumbo.

Llamado:

Estas dos historias, se repiten a través de los años hasta el día de hoy. La pregunta para ti, querido lector: ¿Cuál de las dos historias han hecho morada en tu vida? ¿Qué decisión vas a tomar después de haber leído esta verdad? Quiera Dios, que tomes la decisión correcta: CREE EN EL SEÑOR JESUCRISTO Y SERAS SALVO, TU Y TU CASA. (Hech.16:30-31)