EL MODELO DE CRISTIANO QUE NOS PRESENTA LA PALABRA DE DIOS

1Crónicas 3: 1-2, 5

Introducción:

En la generación del rey David, nos muestra que no todo fue color de rosa, sino que, todo lo contrario; al analizar esta generación parecería que la línea mesiánica llegaría a su fin con David.

Dos hijos de él, se rebelaron de una forma violenta, arrastrando para sí, a personas importantes del reino y parte del ejército de Israel. Estos dos hijos son: Absalón y Adonías (v.2). (2Sam.15:1-6,10-12 y 1Rey.1:5-7,9).

Y si pensamos en Salomón, su madre Betsabé (Betsúa), fue mujer de Urías a quien David mandó a matar debido a su adulterio con ella y quedar embarazada. A pesar de ese mal proceder de ellos, la ley salva a Salomón, pues dice: “El hijo no llevará el pecado del padre” (Ezq.18:20).

Cuerpo:

v.2. Falta de integridad. Absalón aspiraba el trono del reino como muchos, el apóstol Pablo dice: “Palabra fiel: Si alguno anhela obispado buena obra desea” (1Tim.3:1-7). Entonces, el problema no era el tener tal aspiración, sino las intenciones que tiene la persona. Absalón cometió muchas faltas graves, de las cuales nunca se arrepintió. Él era de buen parecer, tenía imagen y facilidad de persuadir; pero su falta de integridad, lo hacían no apto para el trono. En David, el Señor encontró una persona íntegra, que le serviría con lealtad: “Él hará todo lo que yo diga (Decía el Señor)”. Además, Absalón menospreciaba el consejo de los sabios.

v.2-b. Falta de virtud. Adonías, era una persona que hacía lo que quería, todo lo hacía a su manera y a igual que su hermano Absalón, menospreciaba el consejo. Muchos le sirven a Dios y le honran, el problema que lo hace a su manera y no como Dios quiere que se le honre.

Vemos pues, en conclusión, que estos dos hijos de David, si bien que deseaban el trono, pero sus acciones y actitudes los descalificaban.

v.5. El modelo cristiano. Salomón mostró con su actitud, que era el elegido no solo de su padre, sino sobre todo, de Dios, para ocupar el trono. Era un joven hambriento de sabiduría, el cual, alcanzó su plenitud al pedírsela a Dios; su preocupación era el poder gobernar con Dios al pueblo de Israel.

Esa es la diferencia de muchos que sueñan un ministerio, pero no se preocupan de poderlo hacer con Dios; sino que, sueñan en poder influir, atraer a los demás hacia su persona, sueñan con ser admirados y aplaudidos, sueñan con ser amados.

Cuando a Juan el Bautista le llegaron a decir que Jesús bautizaba más gente que él, respondió: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengue” (Jn.3:30).

Salomón mostró su dependencia hacia Dios, al orar por sabiduría, la cual dice la Biblia: “Es el temor a Jehová”. Y mostró obediencia al construir el templo tal como se lo ordenó su padre David, a como Dios había ordenado. Son cualidades y actitudes que necesitan los que anhelan el trono, en este caso, un Ministerio. Muchos cristianos quieren gozar del respaldo de Dios, pero no quieren cambiar de actitud, y desechan el consejo.

LA IMPORTANCIA DE LAS DECICIONES QUE TOMAMOS EN LA VIDA

1Crónicas 2: 3-4, 12, 15

Introducción:

Todo nosotros forjamos con nuestras acciones y actitudes lo que hemos de ser en el futuro. Y por eso es importante lo que hagamos en el presente.

Er es un ejemplo, era el primogénito de Judá, a él le correspondía la línea mesiánica, sin embargo, decidió llevar una mala vida, sin la dirección de Dios: “Fue malo delante de Jehová, quien lo mató” (v.3).

En la historia, dentro de la lista de las descendencias, es lo único que se sabe de este personaje. Nos hace ver que: ¡Sí importa lo que hacemos en el presente! Er dejó un mal precedente de su vida; pero a la vez un ejemplo para las generaciones venideras, como está escrito: “Estas cosas acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros” (1Cor.10:11).

Pero también, hubo uno que hizo la diferencia, sus acciones transcurrieron en la historia de la humanidad, Fares, por el cual, la línea mesiánica continuó.

La manera en que usted decida llevar su vida, sí importa querido hermano.

Cuerpo:

v.4-5,9-15. David descendiente de Fares. De Fares, 14 generaciones después vino David. Si bien es cierto que a Abraham se le dio la promesa: “En tu Simiente serán benditas todas las naciones” (Gén.22:18). A David se le hizo la promesa del Mesías de una manera clara; de él y de su casa vendría: “Sería Rey, Justo y Eterno (2Sam.7:12-16; 23:3-5). Lo que le correspondía a Er, en Fares se hizo una realidad.

Gén.38:27-30. Fares también forjó su futuro con sus acciones. En su nacimiento, su hermano gemelo sacó la mano, y vino hacer el indicativo que sería el primogénito, pero, volvió a meter su mano. Y abriendo brecha Fares, nació primero; esa es la narración que tenemos de este hombre. Un personaje que en el camino, abrió brechas para llegar a ser, en el propósito de Dios, de la genealogía del Mesías, de nuestro Señor Jesucristo.

En la vida siempre tendremos obstáculos, unos difíciles y otros imposibles de poder superarlos; sin embargo tenemos el testimonio de Fares, un hombre esforzado que donde no había camino, en donde se levantaban muros imposibles de traspasar, él habría brechas, esmerándose siempre a forjar su futuro y ejemplo para sus generaciones.

Todos tenemos oportunidades de tener éxito en la vida, al igual que Er y Fares; pero solo el que se esfuerza y es entregado en los propósitos de Dios lo alcanzará. Muchos se van quedando en el camino, como Er, porque se dan por vencido o porque se entregan a lo más fácil y rehúyen lo difícil.

Conclusión:

El Señor Jesucristo conquistó para el creyente la salvación y la vida eterna; y en la vida presente, tenemos también grandísimas promesas, sin excepción y somos llamados a ser esforzados, valientes y leales al propósito de Dios, como nos dan ejemplo estos hombres como: Moisés, Elías y David entre otros. Lo que usted haga en el presente, querido hermano, sí es importante, pues tiene que ver con su futuro y legado que deje a sus generaciones.

PROSIGUIENDO EN LOS PROPÓSITOS DE DIOS (Asimilando las tragedias)

1Crónicas 1: 19,24-27

Introducción:

En la lista de las descendencias, aparece este hombre llamado Peleg, y la misma palabra de Dios nos explica del porque ese nombre: “Por cuanto en sus días fue dividida la tierra” (v.19).

Se refiere a lo que sucedió en esos días, la Biblia dice que eran todos de un mismo lenguaje y estableciendo una ciudad, edificaron una torre cuyas pretensiones eran llegar hasta el cielo para hacerse de un nombre. Es la primera pretensión del hombre de rendir culto al mismo hombre y rechazar de sus vidas a Dios (Gén.11:1-6; Rom.1:23. Leer: v.18-32).

Fue ahí donde Dios confundió la lengua de ellos y fueron esparcidos, juntándose cada quien con la lengua que entendían (Gén.11:7-9). Esto debe haber causado un gran caos en la humanidad.

Cuerpo:

v.19. Peleg, de la línea mesiánica. Fue descendiente de Noé y de Sem, del cual, más tarde, vino Abraham. La humanidad tuvo una gran oportunidad de perfeccionar su relación con su Creador, después de dos eventos terribles:

a-La caída del hombre (Gén.Cap.3).

b-El diluvio, en donde el mundo de entonces fue anegado por agua.

Sin embargo, no quisieron reflexionar y cayeron con la torre de Babel.

v.24-27. ¿Cómo digerir el momento trágico? La mayoría opta por abandonarse a la maldad, otros en sus perjuicios llenándose con raíces de amarguras. Sin embargo, a pesar de todo esto, Dios nos muestra que aún en la tragedia, se puede continuar en los propósitos de Dios; asimilando las cosas, y viendo hacia adelante con la fe en Dios.

Peleg venía marcado de una manera negativa su vida, su nombre: División. Pero a pesar de todo ese prejuicio que se pudo enraizar en su corazón, forjó su vida hacia el futuro, en esperanza contra esperanza, para sus generaciones; llevando y transmitiendo esa línea mesiánica, de la cual, vino el Mesías, nuestro Señor Jesucristo.

DECISIONES DIFICILES PERO CORRECTAS

1Crónicas 1: 1-4 

Introducción:

Esta larga lista de la descendencia del pueblo de Israel, sirvió, en primer lugar, para el retorno de Israel a su tierra después de los setentas años de esclavitud en Babilonia. En segundo lugar y fundamentalmente, vino a ser importante para establecer la línea mesiánica de donde saldría el Mesías, nuestro Señor Jesucristo:

a-Descendencia de Adán.

b-Descendencia de Abraham.

c-Descendencia del rey David.

Cada una de ellas, establecidas en 14 generaciones.

Esta línea Mesiánica, fue anunciada después de la caída del hombre, a Adán y a Eva (Gén.3:15); prometida, más clara, a Abraham, cuando se le dijo: “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra” (Gén.22:18).

Cuerpo:

Personas que dejaron huellas a sus generaciones:

v.1. Enós. Provocó un gran avivamiento espiritual. Satanás había logrado introducir el pecado en el mundo engañando a Adán y a Eva, a quienes incitó a que se rebelaran contra Dios. Pero Enós, influenciado por su padre Set, hizo que: “El nombre de Jehová fuese invocado por los hombres” (Gén.4:26). Satanás hizo que Adán dudara de Dios, pero Enós, volvió a levantar esa bandera de la fe, al creerle a Dios.

v.3. Enoc. Un gigante de la fe. Se da testimonio que caminó con Dios: “Y desapareció, porque le llevó Dios” (Gén.5:24). El Espíritu Santo, en el libro de los Hebreos, amplia este concepto, al decir: “Fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios” (Heb.11:5). Este hombre honró a Dios con su fe, al ser un testimonio viviente de la verdad de Dios.

v.4. Noé. Conocido más por el diluvio (Gén.7:17). Pero su fe le llevó a obedecer a Dios de preparar un arca y esperar “De cosas que no se habían visto jamás” (Gén.6:22). El apóstol Pedro le llamó: “Pregonero de justicia” (2Pe.2:5).

Conclusión:

Estas proezas de estos hombres, las hicieron en momentos muy difíciles, en donde tomaron decisiones difíciles que, para los hombres, eran decisiones de locuras. Pero ellos en su fe, fueron valientes, tomando la decisión correcta. Esa es la lección para nosotros los cristianos.

TROPEZANDO EN JESUCRISTO …

Mateo 11: 25-30

Introducción:

Estas palabras del Señor Jesucristo fueron dichas ante una multitud, de las cuales, él las vio con misericordia y compasión; las escrituras dicen: “Como ovejas desamparadas y sin pastor (Sin dirección)”.

El pecado había hecho su obra en la humanidad, las tenía en tinieblas y en sombra de muerte (Mat.4:16-17)

Para este propósito había venido el Señor Jesús, para liberarlos del yugo del pecado: “Para quitar nuestros pecados. Para deshacer las obras del diablo” (1Juan 3:5,8). Como está también en:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Cuerpo:

v.28. Se esperaba una liberación nacional. El pueblo Judío con sus líderes religiosos esperaban una liberación externa, más que, cuando el Señor apareció, estaban bajo el imperio romano. No habían entendido que, primeramente, el Mesías tenía que morir:

“Como cordero fue llevado al matadero” “Fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido” (Isaías 53:7-8. Leer todo el Capítulo).

Y, en otra escritura, dice: “Se quitará la vida al Mesías” (Dan.9:26). Es una de las escrituras más contundente sobre la verdad de Jesucristo como el Mesías, pues, se da una secuencia de tiempo y hecho en el cumplimiento de la profecía de: “Las 70 Semanas de Daniel”. Hasta la aparición y muerte del Mesías, de nuestro Señor Jesucristo. Cuando Jesús fue presentado en el templo, después de bendecir el sacerdote al niño, dijo a María su madre: “Éste está puesto para caída y levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha” (Lucas 2:34). Israel tropezó en el Mesías, en Cristo, al no entender que él tenía, primero, morir por el pecado, y después, según el tiempo determinado por Dios el Padre (Hech.1:6-7). Luego, vendría a liberarlos del opresor y reinar. (Apoc.19:11,19-20; 20:4).

v.28-29. Descanso para vuestras almas. Esta liberación que da el Señor Jesús, es diferente a la liberación que ofrece, de una manera soberbia, la humanidad en las: Riquezas y en una religión liberal. Los ha hecho que vivan de apariencia, pues Jesús llamó a las riquezas: “Falsas esperanzas” Pues hacen que busquen su felicidad, comprando y probando a tal punto que muchos terminan en suicidio. Y en la religión, un tipo de vida fuera de compromiso y fuera del contexto de la palabra de Dios; una religión que gusta a todo el mundo.

La liberación que da el Señor Jesucristo, es espiritual, una regeneración de la vida, de tal manera que le da la capacidad de poder vencer y conducir su vida con propósito; esto hace que el yugo y la carga en el Señor, sea fácil y la carga ligera de llevar (v.30). El peso del pecado es quitado, de tal manera que la persona pueda con lucidez ser guiada en un camino que, llena de dificultades, lleva a la vida.

v.29-30. La mayoría de los cristianos han tropezado también en su Salvador. El error y el fracaso de ellos ha sido, primero, solo el gustar de la Salvación: “Todo es lindo: Perdón y liberación de las faltas, aunque nunca se lleve a arrepentir de esas faltas, justificándolas de muchas maneras; sin sentir culpabilidad y cuando escucha la verdad del arrepentimiento, que exige estar consciente de su maldad, eso es para la mayoría: Un tipo de legalismo y fariseísmo. Israel buscó ese tipo de relación con Dios: Estar con Dios, pero no de corazón, es decir, sin una responsabilidad:

-¿Has visto lo que ha hecho la rebelde Israel? Ella se va sobre todo monte alto y debajo de todo árbol frondoso, y allí fornica.

Y dije: Después de hacer todo esto, se volverá a mí; pero no se volvió…

Y a igual que su hermana Judá, dice:

-…No se volvió a mí de todo corazón, sino fingidamente, dice Jehová. (Jeremías 3:67,10).

El cristiano no puede acercarse con hipocresía, y pretendiendo forzar a Dios que le acepte su irresponsabilidad. Otros: Con peticiones que solo buscan su propio provecho y no con el propósito de Dios (Santiago 4:1-6). El llamado de Cristo es una imperiosa necesidad, en donde, aunque el yugo y la carga en él, el cuerpo (La carne) se resienta, es necesario: “…Y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”. No existe fracaso en el camino de Dios: “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Rom.8:28).