NUESTRA CONFIANZA PUESTA EN DIOS

NUESTRA CONFIANZA PUESTA EN DIOS

Hechos 14: 15-23

Introducción:

El hombre es inconstante en su camino de tal manera que el cristiano debe tener cuidado cuando se le muestre afecto (v.18) Cualquiera que recibe afecto se siente bien, pero si es falto de conocimiento, será también inconstante en sus decisiones, cederá a las pretensiones que le ofrecen. El cristiano debe mantener sus ojos puestos en Dios y no en los hombres. El diablo le ofreció al Señor Jesús la gloria de este mundo: Sus riquezas, posesiones y fama. Pero él prefirió y eligió la gloria de Dios (Mat.4:8-11) Si damos afecto recibiremos afecto, pero sin malicia y sin esperar nada a cambio, pues debemos cuidar nuestros corazones a no desviarnos del camino de nuestro Salvador Jesucristo.

Es el ejemplo que nos dan el apóstol Pablo y Bernabé, que cuando fue sanado el paralítico de nacimiento, los moradores de la ciudad creyeron que eran dioses que habían descendido y les ofrecieron riquezas y sacrificios (v.11-13)

Cuerpo:

v. 18-19. Afecto transitorio. Como vemos, primero los querían honrar y luego los querían apedrear. Todos nos turbamos al sufrir ese cambio de afecto que recibimos de los demás: Aman y después odian. El cristiano no debe esperar afecto, no debe ser esa su posición, y no digo que lo rechace tampoco, sino que debe guardar su postura a no ceder, si existe la intensión del que lo da, de alejarlo de su fe, mancillando la palabra y principios de Dios. No debe olvidar el cristiano su llamamiento y su misión: Salvar almas para Cristo, como se le dijo a uno de los profetas: “Que ellos se conviertan a ti, pero tú no te conviertas a ellos” El apóstol Pablo se indignó y les dijo: Nosotros somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay” (v.15) Sin embargo no pudieron impedir que se les ofreciera sacrificio. Pero guardaron sus corazones de no ser desviados de Dios, sino que se mantuvieron firmes. ¡Cuántos cristianos y ministros han caído y han prevaricado contra Dios por recibir afecto, adulación y dinero! El afecto que da el mundo es transitorio y mayormente lleva malas intenciones.

v. 20-21. Seguir firmes en el llamamiento de Dios. Fueron apedreados, a Pablo lo arrastraron fuera de la ciudad y lo dejaron creyendo que había muerto (v.19) Fue socorrido por los discípulos y una vez fortalecido, continuaron el viaje misionero: “Anunciando el evangelio” (v.21) Todo adoloridos todavía por las pedradas enfrentando la furia de la multitud por haber rechazado la oferta que les ofrecieron. Ellos continuaron con su labor de predicar a Jesucristo, eso se llama: Misión y Visión. Pero el que es ciego, que no entiende las cosas de Dios, dirá que es fanatismo.

v. 22-23. Conocimiento de Dios. En la administración hacia los discípulos, animándolos a permanecer firmes en la fe en Dios, pero no una fe ciega, como acusa el mundo, sino con conocimiento: “Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos al reino de Dios” El sufrir las pedradas ¿Hizo comprender a Pablo que debería ser así? No. Tenía el conocimiento que sufriría hostilidad de parte del mundo. No solamente fue parte en los profetas del Antiguo Testamento, sino que también en el cristiano y en la iglesia, sufrirían lo mismo. Jesús claramente se los enseñó y se los advirtió: He aquí los envíos como ovejas en medio de lobos” A causa de ignorar el don de Dios, como Jesús se lo dijo a la mujer samaritana: “Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva” “Que jamás tendrá sed” (Jn.4:10, 14) Así como los apóstoles estaban persuadidos que sufrirían hostilidad del mundo por la causa de Jesucristo, así es necesario que lo esté el cristiano y la iglesia, para tener las fuerzas y no desmayar. Muchos se escandalizan y se desaniman seguir adelante cuando pasan tribulaciones, se comportan como si fueron engañados y defraudados por el Señor cuestionando el por qué él no les ayudó.

SEGUIR A CRISTO SIN VACILAR

SEGUIR A CRISTO SIN VACILAR 

Hechos 13:13-14

Introducción:

Para servir a Dios se necesita entrega y fidelidad. Juan Marcos a pesar que era joven no soportó continuar en la misión evangelizadora y se regresó dejando a los demás. En el segundo viaje misionero, quiso volver a ir y Pablo rehusó llevarlo a causa de su falta de decisión firme.

Alguien dirá que Pablo fue muy duro con él y fue muy cerrado en no querer darle una nueva oportunidad; pero la misión requiere firmeza en las decisiones a causa de lo grande que es y a la vez del peligro que representa. Además de llevar esa tarea en sus hombros, los hermanos no pudieron estar al 100 por ciento pensando si Marcos había regresado con bien a su familia y, ¿Qué respuesta podían dar a la familia por él si le pasaba algo? Pero con todo, lo que representa la misión que Dios les ha dado a los cristianos, si bien es un privilegio grande, así también lleva un grado alto de responsabilidad.

Cuerpo:

v. 13. Disposición y entrega. Marcos se había desanimado en continuar con los demás en la misión. Para él, como para muchos, fue una aventura emocionante y fue más la emoción que el compromiso de emprender el viaje misionero. Revela en él que su disposición y entrega era superficial. Muchos aparentan esas dos cualidades, pero a la hora de la verdad, la realidad es otra. Marcos a pesar de haber tenido experiencias grandes, como lo que sucedió en el caso del procónsul (v.7, 12), no fortaleció su fe y compromiso, sino que optó por regresarse. Nadie dijo que la misión era fácil, siempre irá acompañado de hostilidades en las cuales el cristiano debe estar bien firme en su entrega. Por esto las Escrituras recomiendan que al llamado de privilegios o cargos en la obra, la persona no tiene que ser neófita sino que haya tenido un buen tiempo de congregarse para nutrirse lo suficiente tanto de la fe como de la doctrina (1Tim.3:6)

v. 14. Seguir firme en la misión evangelizadora. Obviamente para los hermanos fue muy doloroso que Marcos se regresara, como para la iglesia ver que otros retroceden en el evangelio, pues se rompe aquella fraternidad que tuvieron por algún tiempo. Pero, como la misma vida nos enseña, hay que continuar, hay que seguir adelante con la Comisión que recibió el cristiano como también la iglesia. Manteniendo firme la disposición y compromiso con Cristo; eso es ser leal al que llamó confiándole tan especial y grande tarea.

Llamado:

Desde el antiguo testamento, todos los hombres y mujeres que fueron llamados por Dios, mostraron esa virtud de la fe en el compromiso: Disposición, firmeza y lealtad (Fidelidad a Dios). Si de una manera asolapada aceptaste y tomaste el compromiso de servir a Dios, debes detenerte un poco a pensar que se necesitan esas tres virtudes para ser eficaces en la obra y no una simple y volátil estadía que al final acaba en desánimo y frustración. La Biblia dice que: “Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, más a ti no llegará”(Salmo 91:7) En el camino muchos querrán arrastrarte a sus bajezas, es decir, a ser como ellos: Ociosos en la obra y a la vez dañinos. Pero tú mantente firme, viendo y obedeciendo al autor de nuestra salvación, como está escrito: “Saca lo precioso de lo vil y delante de mí estarás y serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos” (Jer.15:19)

LA VERDAD DE DIOS SUSTENTADA POR LAS ESCRITURAS

LA VERDAD DE DIOS SUSTENTADA POR LAS ESCRITURAS

Hechos 17: 10-15

Introducción:

Huyendo de Tesalónica, Pablo y Silas llegaron a Berea. Al entrar a una Sinagoga, empezaron a enseñar sobre Jesús: “Que él era el cumplimiento de las profecías, el Mesías”. Los líderes de la sinagoga fueron receptivos al mensaje que Pablo les impartía, pero comprobaban a través de las Escrituras lo que él decía (v.11).

Sin embargo, no tardaron, una vez más, en enfrentar la persecución violenta. Pablo en unas de sus cartas, les escribía a los hermanos que: “Él llevaba las marcas de Cristo en su cuerpo” Y a través de los tiempos, el cristiano genuino, lleva esas marcas.

Cuerpo:

  1. 10. La persecución permitió llevar el evangelio a otros países. En el momento, en la hostilidad, no es fácil enfrentarla, además de sufrir en el cuerpo los golpes, en la mente pasan un sin números de pensamientos de incertidumbre. Pero la fe hace que se mantengan las perspectivas en Dios, que él tiene el control de las cosas, y que de esa hostilidad hay un propósito grande. En este caso, que el evangelio se extendiera a las naciones.
  2. 11-12. La palabra dicha de los ministros de Dios, tiene que ser comprobada con las Escrituras. La verdad de Cristo, de ser el Mesías; los líderes de la sinagoga solícitos al mensaje de Pablo, le pidieron que lo demostrara a través de la palabra de Dios. Esto fue sorprendente para Pablo y para Silas, de encontrar en ellos disposición, aceptación y nobleza:“Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”(v.11). Y como resultado, creyeron muchos, tanto judíos como también griegos; comprobando así que: “En el evangelio no hay judíos ni griegos, la salvación es para todos los que creen”.
  3. 13-15. La hostilidad del mundo, es marca en los que llevan la verdad de Dios con fidelidad. La verdad de Dios es hasta el día de hoy rechazada, ya sea pacíficamente o violentamente. En la obra misionera del apóstol Pablo, la hostilidad tuvo muchas formas: Pacífica, con falsos testimonios, calificaciones, insultos y violentamente. A esto se refería el apóstol cuando escribió diciendo:“Yo traigo en mi cuerpo las Marcas del Señor Jesús”(Gál.6:17). ¿Buscaron ellos el sufrir las envestidas del mundo? No. Sino que, era de esperarse, pues los hombres aborrecen la luz, porque aman las tinieblas. ¿Son amantes de paz? Sí. Pero una paz con pecado, con maldad, sembrando tormentas sin esperar destrucción. Y como esto no es posible, Jesucristo nos ofrece una paz genuina, al traer el perdón de Dios a los hombres, el hombre tiene la oportunidad de vencer el pecado y practicar la justicia en santidad.

Conclusión:

 El cristiano al ser llamado a practicar la justicia y vivir en santidad, emprende una lucha. Debido que todavía está en el cuerpo, no le es fácil, es una lucha, que bíblicamente se le llama lucha espiritual, en el cual es llamado a vencer: “Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis” (Gál.5:16-17). Y juntamente con ello, enfrenta la hostilidad del mundo. La pregunta es: ¿Lleva el cristiano de estos días, las marcas de Cristo en su vida? Tiene que evaluarse así mismo, para tener la seguridad en él mismo, de que está en el camino correcto.

 

EL MENSAJE PARA TODOS LOS TIEMPOS

EL MENSAJE PARA TODOS LOS TIEMPOS

Lucas 3: 15-20

Introducción:

La obediencia y sujeción de Juan el Bautista lo llevó a que viniese a ser reconocido como uno de los grandes profetas. Aunque él mismo no buscó su misma gloria, sino, la del que anunciaba, Jesucristo: “Viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado” (v.16). Tan grande y poderoso fue, sin embargo él mismo se consideró indigno de desatar la correa del calzado de nuestro Señor Jesucristo.

Y al igual que él, los demás que Dios llamó para realizar su obra, mostraron su misma posición humilde, de tal manera que sus mensajes fueron efectivos y fructíferos.

Muchos se equivocan, no solo buscar la atención de sí mismo de parte de los demás, sino que piensan que su obra tiene éxito al ver que muchos les siguen. Pero es falso y estéril, pues usa todas las artimañas. Tengan la seguridad que a donde pretende llevarlos no llegarán porque no es el camino y, se aplica el dicho de nuestro Señor: “Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el precipicio”.

Cuerpo:

  1. 15-16. Uno más grande que Juan el Bautista. El mensaje de Juan vino a impactar a la nación de Israel de tal manera que trajo la atención aún de los líderes religiosos, quienes al escuchar los comentarios que se hacían de él, enviaron a preguntarle: ¿Si él era el Mesías? Así llegaron a considerarlo debido al impacto de su mensaje. Pero lo más importante era su posición humilde de entregar el mensaje de una forma leal a Dios. Y así llamó la atención de todos hacia aquel que anunciaba: “Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo…Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”. Creó una gran expectativa en el pueblo, porque si a Juan lo consideraban un gran y poderoso profeta, entonces: ¿Cuán grande era el que él anunciaba? ¿Quién era ese personaje de quien el poderoso profeta no se consideraba digno de desatar la correa de su calzado? Ése es el genuino mensaje del evangelio, de la palabra de Dios. Jesús es el mensaje central del evangelio, en el Antiguo Testamente se llegó a dar a conocer como: “El Deseado de los pueblos y, La Esperanza de Gloria”.
  2. 17-18. Su aventador está en su mano. En Jesús está el destino de toda persona en el mundo. Como juez justo, separará la buena semilla de la paja que será quemada. Si los hombres rechazan el camino que Dios a trazado dentro de su misericordia, a través de un genuino arrepentimiento y conversión, será desechado; pero si atiende el llamado de abandonar y despojarse de toda maldad, será como la semilla apreciada que es llevada al granero, a la salvación y a la vida eterna. El hombre por sí mismo no puede hacer nada, no puede cambiar por sí mismo; Jesús trae ese cambio, su sacrificio y derramamiento de sangre trae el perdón y la liberación del pecado. Pero el hombre ama las tinieblas de la maldad rechazando venir a la luz.

COMISIONADOS A PRESENTAR LA OBRA SALVADORA DE DIOS A TRAVÉS DE JESUCRISTO -parte I

COMISIONADOS A PRESENTAR LA OBRA SALVADORA DE DIOS A TRAVÉS DE JESUCRISTO -parte I 

 Hechos 26: 4-18

Introducción:

El discurso del apóstol Pablo, en su defensa, ante el rey Agripa (ante una corte real), mostró en su oratoria educación y respeto. Esto hizo que sus oyentes tuvieran la disposición para escucharlo y recibir el mensaje (v.1-3). Al empezar su defensa, empieza por su vida pasada: “Un ferveroso fariseo de lo cual practicó desde su juventud (v.4-5). Luego expone la causa por lo cual le acusan y juzgan: “Por la esperanza de la promesa de Dios, por su fe en la resurrección de los muertos: ¡Dios es poderoso para devolver la vida!” (v. 6-8). La situación del apóstol era muy difícil, sin embargo en vez de apelar por su libertad y vida; aprovechó para exponer el evangelio de Jesucristo; Jesús es la esperanza prometida para Israel y para los gentiles (el mundo), él es el Mesías y Salvador.

Cuerpo:

v. 9-11. Su testimonio: Perseguidor de la Iglesia. A igual que los judíos, Pablo persiguió el Camino (a los cristianos) pensando que eran una secta peligrosa a la cual debía frenar su avance y destruirá sus líderes. En su celo y como buen religioso (servidor de Dios), pensó que hacía bien y una gran causa: “Aprobaba el asesinato de los cristianos” (v.9). Había recibido autoridad para realizar tal labor (v.10). Los encarcelaba y los torturaba (v.11). Obviamente Pablo se avergonzaba de su vida pasada y de su conducta nociva; sin embargo relató su testimonio para mostrar el poder de Dios: Cambia y transforma la vida de los hombres en Cristo Jesús. v. 12-15. Su Conversión. En esa vida pasada, persiguiendo a la iglesia, relata que camino a Damasco, el Señor Jesús se le apareció, detuvo su avance y le cambió su vida: “Cambió sus pensamientos, dándole un nuevo corazón”. Es lo que hizo Jesús en nuestras vidas, de tal manera, que si bien, fueron vergonzosas nuestras obras pasadas, ahora testificamos con ello, el cambio que sufre el pensamiento y el corazón del hombre: “Una nueva criatura en Cristo”. v. 16-18. Comisionado para llevar el mensaje del evangelio de Jesucristo. En otro de su testimonio, relata que le fue enviado un discípulo para que lo ministrara; aquí resume su testimonio al hablar del llamado que recibió para predicar el evangelio: “El perdón de pecados y la herencia, es decir, la vida eterna. Todo cristiano es comisionado a predicar y presentar defensa del evangelio de Jesucristo: “Id, y haced discípulos a todas las naciones” (Mat.28:19).

EL LLAMADO A PECADORES AL ARREPENTIMIENTO

EL LLAMADO A PECADORES AL ARREPENTIMIENTO

Lucas 5: 27-32

Introducción:
En estos últimos tiempos ha habido una manipulación de la palabra, del amor y de la gracia de Dios para justificar sus vidas en el pecado. Ahora hablar de arrepentimiento, hablar de dejar de practicar el pecado quedó atrás; se predica a Jesucristo y la gracia de Dios, que se puede recibir y seguir en el pecado e idolatría.
Sienten que los que predican el arrepentimiento, la santidad en la comunión con Dios, son gente agresiva. Así fueron vistos los profetas en el Antiguo Testamento y vinieron a ser personas contradicha y despreciadas. Juan el Bautista provocó la misma sensación en sus enemigos, no pudieron resistir el llamado de dejar el pecado y en una oportunidad que tuvieron lo encarcelaron y lo ejecutaron.
Cuando Jesús habló de los profetas de Dios y de los falsos, dijo:
“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, Y DIGAN TODA CLASE DE MAL CONTRA VOSOTROS, MINTIENDO. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; PORQUE ASÍ PERSIGUIERON A LOS PROFETAS QUE FUERON ANTES DE VOSOTROS” (Mat.5:11-12)
“Ay de vosotros, CUANDO TODOS LOS HOMBRES HABLEN BIEN DE VOSOTROS porque así hacían sus padres con los falsos profetas” (Luc.6:26).
Jesucristo mismo fue objeto de repudio y persecución de parte de los religiosos al hablar de despojarse de toda hipocresía e injusticia. Y para poder desfigurar su testimonio intachable, buscaban todas las formas de ataque, una de ella fue el querer atraparlo en alguna palabra para acusarlo y difamarlo.
Cuerpo:
v. 27-28. Dejándolo todo, se levantó y le siguió. Leví es el mismo Mateo que escribió uno de los cuatro evangelios que lleva su nombre. Ante el llamado que Jesús le hizo, vemos que respondió como Dios había establecido y espera de cada persona que es llamada y quiere gozar de la salvación como también honrar y servir a Jesucristo:
“Despojarse de su maldad o de todo aquello que puede gustar, pero le es nocivo a su vida. Leví se levantó del banco de tributos público, se alejó de ahí para seguir al Señor Jesús; ahora serviría a Dios practicando la justicia”
Leví sabía que no podía continuar ahí, inmediatamente respondió. Aceptar y recibir a Jesucristo es una acción que conlleva a renunciar al pecado a través de un genuino arrepentimiento. ¡Eso es conversión!
v. 29. Llevar a otros pecadores a Cristo. Hizo un gran banquete en su casa, reuniendo a su familia, a sus compañeros de trabajo y amigos. Como se dice ahora: Solo fichitas, estrellas del hampa de pecadores. Y sino, miremos el cuestionamiento que le hicieron los religiosos a Jesús al decir: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores? (v.30). ¡Qué tristeza dan aquellos que son cristianos y asisten a equis iglesia, que cuando encuentran algún amigo que asiste a otra iglesia y al decirles a donde, les responden: ¡Ah, ahí vas, ahí solo van fichitas! ¿Por qué pasa esto? Porque ahora se rebuscan personas, si es posible, profesionales. Es un reclutamiento en donde se escoge y se hace acepción de personas para tener una iglesia de alta calidad. Pero al final la calidad es simplemente un mero maquillaje, es una congregación de una fe superficial, de la cual el Señor Jesucristo exhorta, diciéndoles: “Yo conozco tus obras, QUE NI ERES FRIO NI CALIENTE. ¡Ojalá fueses frío o caliente¡ (Apoc.3:15-22). Una iglesia sin identidad, que pretende ser, pero no es. Y por eso el Señor Jesús les dice: “Ojalá fuese frío. Es decir, pecadora, para que reconociendo que han caído en la apostasía, tengan la oportunidad de arrepentirse y ser salvos”.
La calidad, no es, si la persona es ignorante o sabia, si tiene o no dinero. La calidad está en la conversión genuina a Dios a través de un sincero y genuino arrepentimiento. Ya sea la persona sabia o ignorante, o si vive en una choza o en una mansión, eso no importa. Sino su conversión, su despojo de toda injusticia a una vida practica de justicia en Dios.
v. 30-32. El llamado a pecadores al arrepentimiento. Muchas personas se creen justa, pero su desprecio hacia los demás, niegan lo que dicen ser. Realmente, el Señor Jesús no vino a llamar a justos, porque sencillamente no hay, como está escrito:
No hay justo, ni aun uno…Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siguiera uno” (Rom.3:10-18).
Vino a llamar a todos los hombres pecadores al arrepentimiento. El apóstol Pablo, dijo: Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero” (1Tim.1:15). Sabemos de la maldad que practicó Pablo (Saulo de Tarso), porque él da el testimonio de su conversión. De otra manera no lo sabríamos, sino, de su celo por la ley de Dios, de un gran y digno fariseo, y sabio, por cuanto sus estudios fueron con el sabio Gamaliel; es decir, su testimonio sería esto último.

EL CRISTO DE LA BIBLIA: ES EL VERDADERO SALVADOR E HIJO DE DIOS

EL CRISTO DE LA BIBLIA: ES EL VERDADERO SALVADOR E HIJO DE DIOS

Lucas 9: 28-36

Introducción:
Jesús tomó aparte a tres de sus discípulos a los cuales les revelaría su gloria, es decir, su Divinidad. Les reveló, que, además de ser el Mesías, era Dios. Ahora su palabra nos revela esa verdad (v.32).
Los discípulos también escucharían una voz que procedía de la nube que decía: “Este es mi Hijo amado; a él oíd (v.35).
¡Qué distante están los que comparan a Jesús con los hombres e ídolos! Así también, la forma en que se dirigen y el trato que le dan a él, por la misma razón de tener un pensamiento equivocado de lo que él es en verdad.
Mientras el discipulado le iba conociendo, su manera de pensar acerca de él como también su conducta, iba cambiando, de: ¿Y quién es este que hasta los vientos y las aguas le obedecen? Hasta confesar la verdad: ¡Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios Viviente!
Cuerpo:
v. 29-32. Vieron su Gloria. El aspecto de su rostro cambió y su vestido resplandeció. El evangelio de Mateo dice: “…Y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz” (Mat.17:2). El evangelio de Marcos, dice: “Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos” (Marc.9:3).
Sin lugar a dudas, les reveló su Divinidad; a Juan le fue revelado esa verdad y con seguridad pudo testificar, diciendo: “Y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14).
El escritor a Los Hebreos, expone que Jesús vino a ser distinto y superior a Moisés (Heb.3:3).
Era un delito señalar a alguien o llamarse así mismo el Mesías y era pena de muerte si se decía que era Dios, pues caía en blasfemia.
Pero los que recibían la revelación de la verdad de Cristo, podían exponer sus vidas, paro confesar y testificar la verdad de él; como el ciego de nacimiento, que clamó: “Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí” (Luc.18:38). Al llamarlo Hijo de David, estaba testificando que Jesús era el Mesías.
Ahora, ante la influencia de tantas religiones y filosofías, se han venido negando todas estas verdades, por la única razón de que en sus pensamientos no lo pueden concebir. Y es que nadie lo puede concebir, sino tiene la revelación, como el mismo Jesús dijo al discipulado, diciéndoles: “Esto no se los ha revelado carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mat.16:15-17).
v. 34-35. Este es mi Hijo Amado. La misma voz que escuchó Juan el Bautista al bautizar al Señor Jesucristo, es la que ahora escucharon los discípulos, quien dijo: “Este es mi Hijo Amado; a él oíd” (v.35). Es el testimonio del Padre, testificando a Jesucristo como su Hijo. Es la revelación del conocimiento de Dios a sus redimidos, la verdad del origen Divino de Jesús.
Por eso, el sacrificio que Jesús realizó para salvarnos del pecado es perfecto y suficiente, de tal manera que: “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (Heb.9:28) Y se añade, diciendo: “Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos (Heb.2:10).
Siendo el Mesías e Hijo de Dios, tiene la potestad y el poder de salvar a los hombres. Es la fe en esa verdad, la que nos garantiza la salvación.
v. 30, 33, 36. En ningún otro hay salvación. Moisés y Elías aparecieron al transfigurarse el Señor Jesús, dos fundamentos de la Ley y los Profetas; en Jesucristo se cumplirían la ley y las profecías, una vez cumplidas, entonces: “…Jesús fue hallado solo” (v.36). Y ante el mandato de Dios Padre, quien dijo: “A él oíd” (v.35). Jesucristo es la persona designada para la salvación de los hombres, solo en él hay salvación, en su nombre. Es la verdad proclamada al mundo, una verdad que han venido rechazándose al añadirles otros personajes y otras cosas: “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo” Siendo Jesús el principal fundamento de salvación para los hombres, los edificadores, es decir, la religiones equis cristianas, han venido rechazándolo poniendo o añadiendo otros fundamentos; rechazando así la verdad de la palabra de Dios: Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hech.4:11-12).
Así también, el apóstol Pablo, testificaría la misma verdad, al decir: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio así mismo en rescate por todos (1Tim.2:5-6).
Conclusión: Este es el testimonio de la veracidad que nos da la palabra de Dios acerca de Jesucristo, fuera de esta verdad sustentada por Dios Padre, es falso, es mentira, es otro Jesús. La decisión es tuya: “Creerás en la verdad de las Escrituras o seguirás con un falso Jesús fabricada por la religiones”