CRISTO LIBERA AL HOMBRE DEL YUGO DEL PECADO

1Crónicas 16: 7-16

Introducción:

Este capítulo 16 nos muestra cuán importante era para el rey David la alabanza a Dios; no solo él lo hacía, sino que preparando instrumentos musicales levantó un gran grupo de salmistas para que en la congregación ante Dios se glorificara en la alabanza y adoración.

La iglesia debe entender que no solo es importante sino también parte del culto a Dios; no es un entretenimiento, ni para que la grey se sienta bien o le guste, ni para que los músicos y cantantes se exhiban, ni en la grey demostrar atributos, sino que todos eleven sus corazones, como una sola voz, la adoración y exaltación a Dios; Él es el centro de nuestra adoración.

En ella se proclama lo que es Dios y, su bondad y misericordia para con la humanidad, mayormente para los que le han creído y le sirven.

Cantar estas verdades de Dios, hace que el corazón del creyente se llene y se fortalezca en la fe.

Cuerpo:

v.8-12. Con un corazón agradecido. No importa la situación en la que el creyente se encuentre en el presente ya sea Sanos o enfermos. Ninguno de ello debe hacer que olvidemos lo que ha hecho Dios por nosotros: Nos ha dado la salvación. David dice: “Alégrese el corazón de lo que buscan a Jehová” (v.10). ¿Por qué? Porque él está atento a aquellos que le buscan sinceramente y le temen. Desde que él nos dio la salvación, nos ha bendecidos, de tal manera que: “Haced memoria de las maravillas que ha hecho” (v.12).

v.34-36. Proclamar su bondad y misericordia. David hace un clamor de salvación, amparo y de ser librados de las amenazas y hostilidades del mundo (v.35). El rey tenía testimonio de como Dios amparó y ayudó a sus antepasados y no duda en elevar esta oración (v.19-22). Él mismo había experimentado ese auxilio de Dios en medio de tantas hostilidades que sufrió.

El creyente no ha podido digerir las circunstancias adversas de tal manera que sus enfermedades o sufrimiento hacen que olvide las misericordias de Dios. David nos enseña que ninguna de sus adversidades pudo afectar su fe en Dios; en las buenas y en las malas nos motiva a: “Aclamad a Jehová, porque él es bueno; porque su misericordia es eterna” (v.34).

Que el creyente no vea el beneficio de Dios en el momento que clama, no cambia la verdad de Dios: “Dios es amor” (1Jn.4:8).

v.25-28. Proclamad su nombre. Los dioses en que confían los pueblos son ídolos, son nada; Dios es real. Dice el salmista que: “Jehová es digno de suprema alabanza, y de ser temido sobre todos los dioses. Más Jehová hizo los cielos” (v.25-27). El hizo (creó) los cielos, es decir, todo lo que existe; Solo él es Todopoderoso. Por eso, solo a él darle la gloria y poder; darle la honra debida (v.28-29).

Conclusión:

El creyente está en la verdad, vive una realidad. Es la restauración que hizo nuestro señor Jesucristo al hacer la expiación (liberación) de nuestros pecados de tal manera que nos ha dado salvación y vida eterna al liberarnos del pecado, de la condición de esclavitud de nuestras maldades. Por eso se nos llama diciendo: “Buscad a Jehová, buscad su rostro, él es nuestro Dios” (v.11, 14).

EL LLAMADO A PRACTICAR LA VIDA CRISTIANA

2Pedro 1: 5-8

Introducción:

Dios conoce nuestra condición humana. Como padecemos de recursos para honrarle y servirle, él nos provee lo necesario para poder crecer y vivir a plenitud la vida espiritual.

Basta, pues, que como cristianos, tomemos estos recursos; sin embargo se requiere firmeza en nuestra vocación y elección (v.10).

Nuestra fe en el Señor Jesucristo, necesita alimentarse, fortalecerse de virtudes que contribuirán a que brillemos para la gloria de Dios; pero es necesario poner de nuestra parte interés y diligencia.

La mayoría de los cristianos andan deambulando por el mundo y tropezando a causa de no poner interés en Dios ni diligencia en su vida espiritual. Por ello, Dios mismo, nos provee de estas virtudes.

Cuerpo:

v.10. Firmeza en nuestra vocación y elección. Vocación, es el llamado que recibimos de Dios, de vivir para El y su obra. La mayoría de los cristianos han olvidado el compromiso y entrega que dieron en el Bautismo en Agua, previa preparación que recibieron para que estuviesen consciente del paso de obediencia que iban a dar.

El apóstol Pablo a los romanos, da tres significados sobre el Bautismo (Rom.6:1-14):

  1. Muertos al pecado, es el testimonio público que da el creyente al ser sumergido en el agua (v.3-10)
  2. Sepultados para el mundo, es el testimonio público de que está sepultado, que ya no vive para el mundo (v.4-5)
  3. Vive para Dios, al ser levantado del agua, testifica que vive para Dios, que los miembros de su cuerpo serán instrumentos de justicia en Dios (v.10-13)

Elección, de todos los pecadores, Dios eligió al creyente para salvación, por medio de su Gracia en su Hijo Jesucristo. El mismo Señor Jesús dijo a sus discípulos: “Vosotros no me elegisteis a mí, sino que yo os lo elegí a vosotros” (Juan 15:16)

El cristiano tiene que aferrase como un fundamento en su vida, crecer, perfeccionando su relación con Dios; entonces dice las Escrituras: “No caeréis jamás”.

v.5-8. Los recursos de Dios que contribuirán a enriquecer nuestra relación con Dios:

  1. Virtud, el creyente debe mostrar disposición de hacer siempre lo que es correcto; el apóstol Pablo dice: “Todo lo que es de buen nombre (De buena reputación), en esto pensad” (Filp.4:8). No es fácil, más cuando está involucrada la familia o los amigos; muchos de ellos se sentirán ofendidos y traicionados al hacer lo correcto.
  2. Conocimiento, Conocer la voluntad de Dios para tener una buena dirección y discernimiento de lo bueno y de lo malo. Pensemos en el rey David y en su paje de hombres que le acompañaban arriesgando sus vidas. David tuvo en sus manos dos veces la vida de Saúl, sin embargo no alargó su mano contra el ungido de Jehová, refiriéndose al Saúl elegido por Dios como rey de Israel. Esto incomodó y puso en peligro la amistad de su paje de hombres y que inconformes lo podían abandonar. Pero David, conociendo la voluntad de Dios, hizo lo correcto (1Samuel 26:8-25).
  3. Dominio Propio, es tener la voluntad de no ceder al mal, es la decisión propia que debe tomar cada cristiano en el momento oportuno.

Como se enlaza las dos primeras virtudes con esta última, volviendo al caso del rey David con su paje de hombres, en donde uno de ellos, Abisai, motivó a David matar a Saúl, sin embargo él no lo hizo, pudo contener sus sentimientos y derechos, pues Saúl no le daba descanso en perseguirlo para matarlo, y tenía la razón de matar a su enemigo y el derecho a poder sobrevivir; pero se contuvo y pudo más su temor a Dios (1Sam.26:8).

  1. Paciencia, Capacidad de sufrir la adversidad por la causa de Cristo. El apóstol Pablo, decía: “Yo estoy dispuesto no solo a ser atado, más aún a morir por el nombre del Señor Jesús” (Hech.21:13). Y al joven pastor Timoteo, le dice: “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo” (2Tim.2:3).
  2. Piedad, estar en la disposición de ayudar a otros, de perdonar la ofensa. Cuando los discípulos escucharon a Jesús hablar del perdón, ellos le preguntaron: ¿Cuántas veces hay que perdonar? Jesús les dijo que siempre debe haber disposición para hacerlo (Mat.18:21-22).
  3. Afecto Fraternal, aprender a convivir con los demás, es estar en paz con todos. Olvídese de decir que su sangre choca contra la del otro o que le cae mal su prójimo, el cristiano que ha experimentado el amor de Dios en su vida, puede aprender a convivir y a tolerar a los demás, como él espera de ellos: “Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (Mat.7:12).
  4. Amor, es desear lo bueno a tu prójimo. El apóstol Pablo cuando habla del amor, dice: “No busca lo suyo, no se goza de la injusticia, no tiene envidia, el amor nunca deja de ser” (1Cor.13:4-8).

Conclusión:

Todos deseamos que nos vaya bien en nuestra relación con Dios, gustar de la plenitud de Cristo, entonces, seamos diligentes en añadir a nuestra fe en nuestro Señor Jesucristo, estas virtudes, para no caer sino que vencer y sobreponernos a todos los obstáculos que se nos presenten.

LA VERDAD QUE NO PUEDE DISCERNIR LA HUMANIDAD

Marcos 15: 22-39

Introducción:

La humanidad busca la verdad, pero su búsqueda ha sido en vano. En cuanto lo que sucedió esa tarde en las afueras de Jerusalén, lo que se conoce como: El Monte Calvario; muchos han hecho análisis que han diferido en sus opiniones: Unos lo han visto como un suicidio, otros que fue un show montado y otros que Jesús no resucitó sino que sobrevivió a la tortura.

Nunca habrá una respuesta de la verdad que buscan ¿Por qué? Porque sencillamente buscan su propia verdad. Y por más que aseguren que lo han hecho con honestidad y sin ningún prejuicio, la realidad es otra.

Hubo un productor que anduvo exhibiendo en varios países, supuestamente, el glosario (Con los huesos de Jesús); lo exhibió como el que gana un trofeo y lo da a conocer de una forma triunfante. Pero como dijo uno de los rabinos de Jerusalén: El nombre Jesús (Joshua), son muchos los que lo han usado a través de mucho tiempo.

Cuerpo:

v.29-30. Cuando los prejuicios ciegan la verdad de las cosas. Cuando al Señor le habían crucificado, lo injuriaban: ¡Bah! Tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz”. Era la oportunidad para hacerlo, pues el Señor Jesús estaba físicamente vulnerable; ante los ojos de ellos, él había fracaso y mostraba que era un falso Mesías. Pero ¿Cuál era la verdad? El moría, era la ofrenda de Dios para el pecado de su pueblo (Juan 1:29).

v.22-28. Cumplimiento del sufrimiento y muerte del Mesías. Pero, además de la vulnerabilidad de Jesús ante los ojos de los que le escarnecían; también ante los ojos de ellos, se estaban cumpliendo la palabra profética sobre el Mesías:

  1. a) “Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suerte sobre ellos” (v.24) Esta profecía esta en: Salmo 22:18.
  2. b) “Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda. Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos”. En este caso, el mismo escritor revela lo que estaba escrito del Mesías en: Isaías 53:12. Y así, existen otras profecías en el Antiguo Testamento que se cumplieron en el Señor Jesucristo.

v.31-32. Una verdad que no pudieron discernir. Dice la Escritura, que los principales sacerdotes le escarnecían, diciéndole: “A otros salvó, así mismo no puede salvarse” (v.31) La pregunta sería: ¿Podía el Señor salvarse, podía haber evitado llegar hasta la cruz? ¡Sí! Y hubiese hecho más que eso; sin embargo no lo hizo, porque esa fue su misión, como lo expresó antes de ser capturado en el Getsemaní: “Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; más no lo que yo quiero, sino lo que tú” (Marc.14:36-39). El vino a hacer la voluntad de su Padre, por el cual se dispuso para sufrir y morir, siendo él la expiación del pecado de los hombres. Al discipulado les reveló diciéndoles: “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre”.

Estaba escrito que el Mesías tenía que morir: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí” (Dan.9:26). En esta profecía de Daniel, se resume la obra que alcanzaría el Mesías en su muerte (Dan.9:24).

Conclusión:

Con prejuicios no se llega a la verdad, sino a falsear y a forzar la historia y la verdad misma. Ahora, juntamente con las religiones, falseando la verdad, sacando de contexto los principios de la palabra de Dios, se pretende hacer una nueva religión en donde se satisfaga a todo mundo, algo que sea atractivo, bonito y deseable para cada quien.

Y en esta posición de la humanidad religiosa, solo viene a confirmar las palabras de Jesucristo a la pregunta que le hicieran sus discípulos:

¿Son pocos los que se salvan? –La respuesta de los religiosos contestarían: ¡No! Todo lo contrario, pues Dios es Amor.

Pero la respuesta de Jesús, fue:

“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mat.7:13-14). Dios es Amor, pero no tendrá por inocente al culpable; al menos que esté dispuesto para cambiar de conducta creyendo en lo que Jesucristo hizo por él en el Monte Calvario. ¡En eso se muestra el Amor de Dios: En que dio a su Hijo para salvarnos del pecado!

CUAN IMPORTANTE ES LA PRESENCIA DE LA IGLESIA EN EL MUNDO PERO EL MUNDO NO PUEDE COMPRENDER

Hechos 28: 1-10

Introducción:

Sin importar las condiciones en que podamos estar atravesando, no debemos olvidar nuestra identidad y misión recibida.

  1. Somos cristianos, personas redimidas del pecado por Jesucristo.
  2. Se nos dio una Gran Comisión, como testimonio del poder transformador de Cristo en nuestras vidas (Marc.5:18-20)

Tenemos la vocación de: “Id y haced discípulos a todas las naciones” (Mat.28:18-20).

Al naufragar la embarcación todos llegaron ilesos a una isla llamada Malta. Los moradores observaron que los soldados romanos custodiaban prisioneros: Ladrones y asesinos. Y entre ellos, estaba el apóstol Pablo, que al prendérsele una serpiente en su mano, los habitantes de la isla dijeron: “Ciertamente este hombre es homicida, a quién, escapado del mar, la justicia no deja vivir” (v.4). Una percepción que más adelante cambiaría, en ellos, al conocer al apóstol. Muchos teníamos conceptos errados acerca del cristianismo y de la iglesia, basados en especulaciones, hasta que conocimos su fuente, al Señor Jesucristo, y todo cambió en nuestra manera de pensar.

Cuerpo:

v.1-2. Dios preservó y rescató la vida de la tormenta. La intervención de Pablo en la tormenta hasta llegar a salvo a la isla, tanto el centurión y sus soldados, marineros y presos, estaban claros que su salvación fue debido a un milagro. Sin embargo las personas en su incredulidad atienden más a las especulaciones y prejuicios, sosteniendo un mal concepto tanto de la iglesia de Cristo como del ministro de Dios. Pero la realidad es, la verdad de Dios se mantiene y se impone en medio de tantos prejuicios. Esto hace que el cristiano, no solo pueda perseverar, sino que viene a ser un testimonio que ha alcanzado a muchos a convertirse al Señor Jesús. La presencia del cristiano y de la iglesia de Cristo en la Tierra ha hecho evitar mayores desastres en el mundo. El libro de los Jueces, en el A.T, es un testimonio de esta verdad: “La presencia de un juez o libertador, garantizaba la libertad y la estabilidad del pueblo de Dios; pero cuando el juez fallecía, inmediatamente el pueblo tomaba sus propios caminos al grado de venir a ser sometidos por otro pueblo hasta llegar a sentir la carga que no podían soportar y se daban cuenta de que necesitaban de un libertador de parte de Dios y de mantener la palabra de Dios morando en sus corazones; Sin embargo hay que saber discernir entre un falso libertador, que por cierto abundan, y un genuino libertador enviado por Dios, como está escrito: “El pueblo perece por falta de conocimiento” (Oseas 4:6).

v.3-6. En busca de la verdad, pero fuera de Dios. La búsqueda del hombre en encontrar la verdad ha sido incesante a través de toda la historia de la humanidad hasta el día de hoy. Y para disimular su fracaso se ha buscado una buena excusa: La verdad no es absoluta y, no existe. ¿Por qué? Porque se ha buscado haciendo a un lado la fuente, al que sostiene los cimientos de todo lo que existe, a Dios. Mirémoslo en la reacción de los moradores de la isla de crearse opiniones insostenibles:

Primero, llegaron a pensar que Pablo era un homicida que no merecía vivir, cuando a este le mordió una serpiente (v.3-4). Después de haber juzgado que era un homicida, ahora decían que era un dios, cuando Pablo sobrevive a la mordedura de la serpiente (v.5-6).

¿Qué es la verdad? ¿Quién tiene la verdad? ¿Existe la verdad? Cuando el apóstol, en uno de sus viajes misioneros llegó a Atenas, encontró un lugar llamado: Areópago (Un anfiteatro), en donde se disertaba sobre diversas filosofías (de Sabios), incluyendo religiosas y de supersticiones: “Abiertos a decir y oír algo nuevo” (Hech.17:18-21). Sin embargo, como siempre, -Abiertos a cualquier filosofía nueva, menos a la verdad de Dios, pues al disertar Pablo: “De la resurrección de los muertos” es decir, de la vida eterna, les fue una locura y ya no quisieron seguir escuchando (Hech.17:32-33). El apóstol Pablo, refiriéndose más tarde a este acontecimiento, dijo:

“Ya que en la sabiduría (En la verdad) de Dios, el mundo no conoció a Dios, agradó a Dios salvar a los creyentes (a los que han creído en él) POR LA LOCURA de la predicación. Los judíos piden señales, y LOS GRIEGOS BUSCAN SABIDURIA; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos tropezadero, Y PARA LOS GENTILES (para los griegos) LOCURA; más para los llamados (que han creído a Dios), así judíos como griegos, CRISTO PODER DE DIOS, Y SABIDURIA DE DIOS. Porque los insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres” (1Cor.1:21-25).

v.7-10. Realizando la obra de Dios. Cualesquiera que sean las circunstancias. Pablo no olvidó que era un preso, pero tampoco olvidó la misión encomendada por el Señor Jesucristo, visitó a un hombre grave de una enfermedad, a quien después de haber orado e imponer las manos, le sanó. Hecho esto, muchos otros que estaban enfermos, vinieron y fueron sanados (v.8-9). Esto hizo, que, agradecidos con Dios, les atendieran y al zarpar, les proveyeron de alimentos y otras cosas que necesitaban para el viaje. Las circunstancias adversas nos incomodan y nos golpean, sin embargo no deben detenernos a cumplir la misión que tenemos como cristianos de realizar la obra de Dios: Predicar el evangelio de nuestro Señor Jesucristo y orar por las diferentes necesidades de los hombres, mayormente de los que se convierten. Es la lección que nos deja este gran siervo de Dios, el apóstol Pablo. Porque, aunque el mundo nos rechacen siempre, es importante la presencia del creyente y de la iglesia en este mundo hasta que Dios decida el tiempo, de acuerdo a sus propósitos.

LA VERDAD DE DIOS, UNA FUERZA MAYOR QUE LA AFLICCIÓN.

Juan 16:29-33

Introducción:

La tensión del mundo con Cristo no acabó en los cristianos, sino que continuó y continuará hasta el final.

El mundo y su religión jamás se adaptará a la realidad del evangelio de nuestro Señor Jesucristo, de la Iglesia de Cristo y del cristiano: “En el mundo tendréis aflicción.”

Por eso la lucha espiritual que lleva el cristiano consigo mismo y con su prójimo, los deseos de la carne combaten contra los deseos del Espíritu e igual los deseos del Espíritu combaten contra los deseos de la carne (Gál.5:17):

a)      Una Lucha Interna. La carne siempre nos pedirá volver a la vida pasada de malas actitudes, conductas inadecuadas y vicios; pero la nueva vida en Cristo (Los deseos del Espíritu) nos muestra un camino diferente y extraño a la carne: Obediencia, Humildad  y Santificación (El rechazo a los vicios).

b)     Una lucha externa. Contra el prójimo; conductas como el chisme que se vuelve común en las congregaciones: Los celos, malicia y prejuicios que llevan a concebir en el corazón raíz de amargura de la cual dice la Biblia es pecado.

Esto sucede cuando se rebelan a la verdad de Dios, es decir, cuando es vencido por los detalles antes expuestos. Y al rebelarse contra la verdad de Dios, entonces toma una conducta contra los cristianos que permanecen en la verdad.

En conclusión, es una prueba más de que el mundo jamás se adaptará a la realidad del evangelio.

Cuerpo:

v.32. La verdad que fortaleció a Cristo. Con mucha tristeza el Señor tuvo que declarar al discipulado que la hora de la prueba había llegado y que lo dejarían solo al ser dispersados todos ellos. La vida y ministerio de Cristo fue muy agitada debido a la oposición, ataques y amenazas. Ahora se concebiría en el corazón de sus opositores la idea de matarlo. No tardarían en llegar a capturarlo y de ahí serían horas de dolor y angustia para él. No contaría con sus discípulos en esos momentos.

¿Cómo enfrentaría el Señor Jesucristo su tribulación?

Con la verdad de Dios. Después de anunciarles los sucesos que acontecerían, confesó:

“Me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo

Muchos, por su ignorancia, critican a los que leen las Escrituras y mayormente a los que la ponen por obra, acusándolos que son fanáticos. Pero Jesucristo, debido al conocimiento de las Escrituras, cuyo contenido son: Verdad y Promesas fieles de Dios. Las creyó y se aferró en ese momento de la prueba a ellas.

Así Cristo enfrentó su angustia y nos enseñó que: La fuerza que superaría su aflicción estaba en el conocimiento de la verdad de Dios. De acuerdo a las Escrituras, el Señor sabía la razón de su presencia en la tierra y de su ministerio. Y que su sufrimiento y su muerte no sería en vano, como está escrito:

“Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará a muchos, y llevará las iniquidades de ellos” (Is.53:11)

v.33. La verdad de Dios en el cristiano. Así como Jesús fue alentado y pudo enfrentar su gran tribulación, así el cristiano podrá enfrentar en cada momento las diferentes circunstancia adversas que atraviesa en el mundo, que como apuntamos al principio, un mundo que jamás se adaptará al evangelio de Cristo.

La palabra de Dios, y lo saben los que la leen, que el cristiano no está solo en esta lucha que libra a diario, que no está solo cuando está pasando aflicciones, pues está escrito:

“El que me ama (dice Jesús), mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”  (Jn.14:23)

Para el cristiano, la verdad de Dios será en él una fuerza que superará cualquier aflicción, pues es una fuerza mayor que la aflicción.

LA CAPACIDAD DE JESÚS EN AYUDAR.

LA CAPACIDAD QUE TIENE JESÚS DE AYUDAR

Juan 5: 5-9

Introducción:

Según Juan este estanque llamado Betesda, era muy conocido popularmente, centenares de personas con diversas enfermedades recurrían a ese lugar por sus aguas, que se creían eran milagrosas: Se creía que al agitarse el agua, era movido por un ángel y era el momento de bajar y quedar sano (v. 4).

Hay dos aspectos que nos presenta Juan en su narración de este estanque:

1-      Ofrecía una ayuda muy deficiente. No era seguro. (v. 4-5)

2-      La total incapacidad humana de ayudarse así mismo. (v. 7).

Cuerpo:

v. 5-6La disposición de Dios de ayudar. El que Jesús haya llegado a este hombre para sanarle, muestra la disposición de Dios de ayudar al que sufre. En este caso, el hombre permitió que Jesús le ayudase. Tristemente la mayoría de las personas rechazan la ayuda de Dios, muchas veces adjudicando que ya tienen su religión. Este hombre bien hubiese argumentado su fe en este estanque, en la supuesta presencia de un ángel que movía las aguas para sanar. Sin embargo, permitió en su vida a Jesús que le ayudara.

v. 7. La ayuda de la religión y la del hombre es deficiente. Multitudes esperaban el movimiento del agua y solo uno que lograra bajar primero, podía sanarse. Esto muestra que la esperanza de la mayoría terminaba en una frustración.

Y en segundo lugar, nadie podía ayudar a otro, pues todos estaban en el mismo problema. Es la incapacidad humana de poder ayudar a otro. A veces el hombre es atrevido y soberbio de pensar que puede ayudar a otro y mayormente su ayuda viene a ser peor que la enfermedad ó el problema.

Llamado:

Existe una persona en quien podemos poner nuestras vidas y futuro en sus manos, y es en el Señor Jesucristo el Hijo de Dios, quien llama diciéndote: “Venid a mí todos los que estáis cansados y trabajados que yo os haré descansar” El quitará ese peso, ese yugo en tu vida que ya no puedes llevar.

JESUS ES EL UNICO MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HUMANOS.

Exodo 32:30-35

Introducción:

Moisés al ejercer su ministerio, como mediador, pide a Dios que perdone el gran pecado del pueblo de Israel al hacerse el becerro de oro y adorarlo.

Revela lo que sería la persona designada y enviada por Dios para mediar entre El y los humanos, nuestro Señor Jesucristo. Muestra detalles importantes de su ministerio aquí en la tierra.

v.31-32. La identificación del ministro de Dios con su pueblo. Moisés al interceder por el pecado del pueblo, pide a Dios que los perdone y añade diciendo:

“Y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito”

El apóstol Pablo, a pesar de sufrir por sus mismos hermanos persecución y amenazas de muerte, dijo: Porque deseara yo mismo ser anatema por amor a mis hermanos” (Rom.9:3)

Es la atención al llamado que el Señor Jesús hizo a todos los que le querían seguir y servir:

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”(Mat.16:24)

Y en otra parte, añade diciendo que el que no aborrece aún lo que más ama: “No puede ser mi discípulo” (Luc.14:26)

v.31-32. Cristo,uno mayor y mejor Mediador. El escritor a los Hebreos 8:6, dice que Jesús es mediador de un mejor pacto. Pues, aunque los demás mediadores ofrecían sangre ajena, Jesús ofreció su propia sangre para la expiación de todos nuestros pecados. E intercede por nosotros constituyéndose Mediador (por designio de Dios Padre) entre Dios y los hombres (1Tim.2:5-6)

En el evangelio según Juan Cap. 17, Jesús intercede por todos nosotros (Jn.17:9,20,24)

v.33-35. Un Dios supremo y justo. Dios no cedió a la petición de Moisés, en el sentido de ser borrado del libro, sino que, en su justo juicio, El castiga al que cometió la transgresión. Dios No es movido a chantajes ni a usuras, porque es justo. Y en su amor, en vez de consumirnos, nos castiga para que aprendiendo la lección, seamos mejores personas y útiles en nuestro hogar y como ciudadanos y mayormente para Dios. El mundo requiere de hombres que tengan principios y amen el bien, como dice la palabra de Dios: “Todo lo que es de buen nombre, en esto pensad”.

EL ESPIRITU SANTO CONFIRMA LA VERACIDAD DEL EVANGELIO

Hechos 10:42-48

Introducción:

El apóstol Pedro sabía que el evangelio transcendía de los judíos, una cosa era su experiencia y otra era el testimonio fiel de la palabra de Dios. Es decir: “La verdad procede de Dios al hombre y no la verdad del hombre a Dios” El cristiano tiene que contar siempre con el respaldo de Dios a través de las Escrituras.

Esta observación es importante, porque cuando va a casa del centurión romano, Cornelio, le acompañaron aquellos que: Eran fieles de la circuncisión” (v.45) Y al igual que Pedro, necesitaban la confirmación de las Escrituras respaldado por el Espíritu Santo, para poder creer en la veracidad del evangelio a los gentiles. Lo que vemos aquí es lo delicado que es el transmitir la verdad de Dios ya que la aceptación o negación del hombre depende su situación en la eternidad. A muchos cristianos y ministros no les gusta este tipo de meticulosidad a pesar que la Biblia abunda en esto. Lucas, quien además de escribir uno de los evangelios que lleva su nombre, escribió este libro de los Hechos de los Apóstoles. Y en ellos muestra esta actitud, diciendo que muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas…me ha parecido también a mí: Después de haber investigado con diligencia…Escribírtelas por orden” (Luc.1:3 leer v.1-4)

Cuerpo:

v. 42-43. El mandato de predicar el evangelio de Cristo: La noticia de la Gracia de Dios en Jesucristo, quien nos reconcilia con él. El cristiano y la iglesia tienen esta tarea en el mundo. Respaldados por las Escrituras, al decir el apóstol: “De éste (de Jesucristo) dan testimonio todos los profetas” (Las escrituras del Antiguo Testamento). Jesús como cordero, realiza la expiación de nuestros pecados, unas vez perdonados, somos reconciliados con Dios.

v. 44-46. El Espíritu Santo respalda y confirma la labor evangelístico. Al creer en el evangelio que les predicaba el apóstol, Cornelio con los demás, recibieron el Espíritu Santo al venir sobre ellos. Y para los de la circuncisión, no les quedó ninguna duda sobre lo que habían oído y visto, tuvieron la experiencia de ver como el Espíritu Santo se manifestaba en los gentiles al igual que a ellos. Y Pedro dirigiéndose a ellos, les preguntó: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? (v.47) Los fieles de la circuncisión imponían a los gentiles creyentes que se les circuncidara para ser salvos. A caso ahora, con lo que vieron y oyeron, ¿Seguirían obstinados? Esa era la pregunta que Pedro les hacía.

v. 46-48. Las lenguas y el bautizo en agua. Las lenguas son señales de haber recibido el Espíritu Santo; y el bautismo en agua, una vez convertida la persona al evangelio. El Bautismo es un paso de obediencia del nuevo creyente, como también su identificación con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección (Rom.6:1-14)

LA CONVERSION DE SAULO DE TARSO MANIFIESTA EL PODER ILIMITADO DE DIOS

Hechos 9:10-19

Introducción:

Lo que para muchos Saulo representaba la personificación de la maldad, para Dios vino a ser un hombre que le glorificaría. La conversión de Saulo no solo vino a impactar a los que les conocían cercanamente, sino aún a aquellos que le temían y huían de él, los cristianos. Este hecho extraordinario hizo temblar los cimientos de los líderes judíos. Como está escrito: ¿Hay algo imposible para Dios?

Cuantas personas hemos venido a considerar que es imposible que puedan convertirse al Señor Jesús. Humanamente es imposible, pero podemos interceder orando a Aquél que: “Nada hay imposible para Dios”

Cuerpo:

v. 10-14. El ilimitado poder de Dios. Dios habló a Ananías comisionándole para que asistiera al nuevo creyente. Lo sorprendente para este discípulo es que se refería a Saulo de Tarso, un enemigo mortal del evangelio. ¿Cómo era posible que se le enviara a este hombre? ¿Usted iría?: “Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre” (v.13-14) Dios siempre nos va a sorprender, aunque a través de las Escrituras hemos conocido que Dios es Todopoderoso, él hizo los cielos y la tierra y todo lo que existe. Confiemos que Dios puede alcanzar al más vil pecador a aquellos que amamos y anhelamos que se conviertan al Señor: “Imposible para cualquiera, pero no para Dios”

v. 15-16. De martillo a yunque. Dios le dice a Ananías que aquél hombre había sido vencido a través de su Gracia y que ahora, después de ser un martillo, estaba listo para venir a ser un yunque: “Yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre”(v.16) Por siglos se nos venía enseñando que Dios llama a personas con un pasado piadoso y de familia extraordinaria en el mundo, con un nacimiento ya para vestir de santo. Aún hay cristianos que cuando se dan cuenta a que iglesia se congrega fulano de tal, expresan diciendo: Uy…ahí solo van firmitas, estrellas, es decir: Gente no deseada Pero Dios nos sorprende al revelarnos y enseñarnos que es todo lo contrario, como está escrito: “Lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Más por El estáis vosotros en Cristo Jesús”(1Cor.1:25-30. Leer: v.25-31) Saulo de Tarso es el ejemplo de que hemos leído, quién Dios escoge: “Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel” (v.15)

v. 17-19. Ejemplo de obediencia. Muchos al no comprender la obra y dirección de Dios, al imponer sus razonamientos y justificándolos, no obedecen porque consideran que no es correcto o no es justo. Ananías expuso a Dios lo que pensaba, pero obedeció al ir a asistir a Saulo de Tarso y pudo comprobar la obra maravillosa de Dios realizada en ese hombre. ¡Qué privilegio para este discípulo el haber asistido y ministrado a este hombre que vino a ser un instrumento poderoso para Dios, el apóstol de los gentiles, el apóstol Pablo. Muchos han perdido grandes privilegios y experiencias maravillosas a experimentar a causa de imponer sus razonamientos y cuestionamientos hacia una persona o institución, es decir, a un cristiano o a una iglesia.

EL PROBLEMA DE LA MEDIOCRIDAD ES DE ACTITUD (En el cristiano)

Hechos 4: 8, 13-14

Introducción:

La mediocridad de un cristiano no consiste de los niveles de la sociedad, si es pobre o rico, si estudio o no. La sociedad juzga erradamente desde un punto de vista: Cuanto tienes, cuanto vales.

Lamentablemente la iglesia ha caído en ese error, mayormente sus líderes al buscar y señalar grandezas, de títulos de: Doctor, licenciados, etc. En los ministerios. Por supuesto sin menospreciar a los que son realmente profesionales. Pero en relación a la vida espiritual, todos son iguales.

Entonces, los líderes influencian a la grey y a la vez colabora en juzgar de esa forma, de tal manera que un creyente que puede alcanzar un nivel espiritual delante de Dios, es menospreciado por no tenerlo externamente. Y que tristeza es ver el afán de la grey de buscar y alcanzar la altura que goza externamente o social de otra persona; y mientras este busca ese alcance, el otro lo menosprecia de verlo como un igualado. ¡Eso es mediocridad! tanto del uno como del otro.

Jesús al elegir a las personas para que viniesen a ser apóstoles, mensajeros de su evangelio, los llamó de diferentes extractos sociales, es decir, no hizo ninguna diferencia del uno y del otro. Dios habló al profeta Jeremías para que le diera un mensaje a su ayudante, y el mensaje fue este: Dile, que no ande con los grandes. Se lo dijo, desde un punto de vista del ayudante de Jeremías; pero como antes señalamos, Dios no hace acepción de personas. Para él, ni el intelecto será más efectivo en la obra, ni el ignorante lo será también. Lo que Dios mide en el que llama, es el corazón, como lo afirmó al llamar a David para que fuese rey: Yo miro lo que hay en el corazón de la persona y no a su apariencia.

Cuerpo:

v. 13. La obra de Cristo en el creyente. Los líderes del sanedrín fueron impactados por estos dos líderes del cristianismo, Pedro y Juan, de tal manera que dijeron: ¿Qué haremos con estos hombres? (v. 16) Lo que al principio eran una presa fácil de destruir, ahora vieron en ellos un muro difícil de derribar ¿Por qué? Leamos lo que vieron:

a) Sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo. Vieron una inferioridad social al compararse con ellos.

b) Se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús. Personas de bajo nivel social, pero la diferencia que hacían en estas personas que hizo que los líderes religiosos se impactaran, era: “La Obra de Cristo realizada en estos dos hombres”

Es decir, se dieron cuenta del error al menospreciarlos socialmente creyendo que eran una presa fácil de destruirlos.

Como antes apuntamos, el error en que ha caído la iglesia, la de sus líderes, de influenciar, y a la vez, colaborar con la grey de valorar desde un punto de vista social, cayendo en menosprecio tanto del que busca estar a la altura del otro, como el que menosprecia socialmente al otro y considerarlo como un igualado (Es uno de los calificativos que se usan)

A veces, los miembros quieren influenciar a los líderes al compararlos con otros de una forma lisonjera o para busca algún fin. En la Biblia hay dos casos, en Juan el Bautista y en Pablo:

a)      Unos judíos le dijeron a Juan: Mira, al que tú presentaste, ahora bautiza más gente que tú. Juan les respondió: Es necesario que el crezca y que yo mengue.

b)     Muchas veces Pablo se vio forzado a que no se le comparara, ni él compararse con los demás apóstoles; decía: Yo soy el más pequeño de los apóstoles y, vine a ser como un abortivo.

v. 8. El respaldo del Espíritu Santo. El Señor Jesús, en las instrucciones que les dio a los apóstoles, antes de ir al calvario, les dijo que el Espíritu Santo les ayudaría cuando fuesen conducidos ante las autoridades. Y hoy se presentó ese momento en donde gozaron de ese respaldo: Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel. A esto se refería el apóstol Pablo cuando dijo: ¿De qué te glorías? “Si lo que tienes lo recibisteis, te fue dado” Si estos hombres se gloriaban, pero lo hacían en Cristo, es decir, le daban gloria a Dios: Lo que somos y hemos de ser, todo se los debemos a Cristo.

Conclusión:

Este respaldo que gozaron los apóstoles, es el mismo respaldo que goza o deberían gozar los servidores de Dios. Pues él les ha dado la misma capacidad a todos. Pero preguntarás: ¿Por qué la mediocridad en muchos creyentes? Error sería señalar que es debido a su nivel social. La mediocridad es de actitud y de voluntad; muchas veces al compararse con los demás, naufragan en su fe, otros, por su soberbia y desobediencia. Es decir, que no actúan en base a los principios y en base a la capacidad que les da el Espíritu Santo.